Efectos del alcohol

Efectos y consecuencias del consumo de alcohol

Como ya hemos explicado en este monográfico sobre el alcohol, el consumo de bebidas alcohólicas no es inócuo. Parece que como la ingesta de esta droga está tolerada por la sociedad, no tiene concecuencias. Nada más lejos de la realidad.
La única verdad es que, como ocurre con cualquier otra droga, consumir bebidas alcohólicas trae consecuencias y efectos muy adversos a corto, medio y largo plazo, incluso con el consumo de pequeñas cantidades.
En pequeñas cantidades puede:

  • Perturbar la razón y el juicio. Falsa sensación de seguridad.
  • Retardar los reflejos.
  • Dificultar el habla y el control muscular.
  • Provocar la pérdida del equilibrio.
  • Disminuir la agudeza visual y auditiva.
  • Relajar y disminuir la ansiedad.
  • Dificultar la capacidad de reacción.
  • Desinhibir, provocar falsa sensación de euforia, locuacidad.
  • Irritar las paredes del estómago e intestino.
  • Provocar náuseas y vómitos por irritación y lesión de las paredes del estómago.
  • Alterar la absorción de sustancias nutritivas necesarias para el organismo, especialmente las vitaminas B.
  • Dilatar o expandir los capilares de la piel.

Las consecuencias del alcohol se pueden percibir desde el primer segundo. Beber alcohol tiene efectos inmediatos desde la primera copa. Sea cual sea la frecuencia, beber favorece las conductas de riesgo, y hay ocasiones (cada vez más frecuentes) en las que el alcohol está presente como causante de accidentes laborales, de tráfico, altercados, violencia y agresiones, vandalismo…
Según diferentes parámetros, como son la cantidad de alcohol, antecedentes familiares, estado de salud, frecuencia de consumo, etcétera, consumir alcohol en grandes cantidades llevará a padecer consecuencias tan devastadoras como las que aquí te detallamos:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Dificultar la respiración.
  • Causar la muerte por coma etílico, parálisis respiratoria y compromiso cardiovascular.

El siguiente cuadro determina los niveles de alcohol en sangre y los efectos que éstos conllevan sobre el organismo y la conducta. No obstante, es necesario determinar que el momento, la persona, la tolerancia al alcohol o el estado de ánimo influyen para padecer de maneras muy distintas los efectos del alcohol:

 

Gramos de alcohol por litro de sangre Estado mental Conducta Movimientos y percepciones
0 – 0.5 Leve alegría Apropiada Leve lentitud y/o torpeza
0.5 – 1 Alegría, menor juicio, menor concentración Desinhibición social Lentitud, torpeza, disminución del campo visual
1 – 1.5 Emociones inestables, confusión Descontrol (mal genio), agresividad Dificultades en la dicción (habla) y en los movimientos, visión doble
1.5 – 2 Incoherencia, tristeza, rabia Mayor descontrol, mareo / vómitos Dificultad para hablar y caminar
2 – 3 Escasa conciencia Apatía e inercia. Incontinencia de esfínteres Incapacidad de hablar y caminar
3 – 4 Coma (inconsciencia) Ausente Ausencia de reflejos y sensibilidad

Factores que influyen en una intoxicación etílica

En las mismas proporciones, cada persona se comporta de manera muy distinta cuando bebe alcohol. Incluso en una misma persona, el alcohol puede incidir de distinta manera en ocasiones diferentes. Algunos de los factores que influyen en estos cambios son:

  • Características personales:
    » La edad, el estado físico, el peso, la cantidad de alimentos en el estómago, el tipo de personalidad y los antecedentes familiares influyen en la manera en que el alcohol afecta la conducta de cada persona.
  • Circunstancias y situación temporal
    » La velocidad a la que se ingiere alcohol, el lugar donde se bebe, con quién se bebe y la ocasión en que se hace, inciden en la conducta del bebedor.
  • Estado de ánimo
    » Las expectativas, los motivos y las emociones que se tienen para beber influyen en el comportamiento de la persona que ingiere alcohol.

Consecuencias a largo plazo del alcoholismo

Beber en exceso puede traer consecuencias también a largo plazo. El alcohol trastoca la vida de una persona en todos sus aspectos. Si no se ponen soluciones, se llegará a las situaciones que aquí te detallamos. Un consumo de riesgo y continuado de alcohol arrastra antes o después a alguna o muchas de las diferentes afeciones y enfermedades que desarrollamos a continuación:

  • A nivel laboral:
    » Retrasos frecuentes de asistencia
    » Incumplimiento de objetivos y retrasos en la finalización de trabajos y reducción del rendimiento de trabajo.
    » Ausencia recurrente los lunes. Absentismo laboral
    » Lentitud, torpeza y escasa eficiencia
    » Desapariciones frecuentes del puesto sin justificación previa (ausentismo por enfermedades menores como catarros, gripes o trastornos gastrointestinales)
  • Salud:
    » Envejecimiento prematuro
    » Deterioro del juicio
    » Pérdida de la memoria e incapacidad para concentrarse
    » Alteraciones inmunológicas
    » Gastritis crónica, úlceras del estómago o duodeno y otras hemorragias digestivas
    » Alteración del funcionamiento general del hígado provocando un daño celular que se traduce, finalmente, en cirrosis hepática.
    » Hepatitis aguda, que eventualmente puede llevar a la muerte
    » Pancreatitis
    » Hipertensión
    » Aumento de los triglicéridos y del colesterol LDL
    » En varones, reducción de testosterona, pérdida de pelo facial, aumento del tamaño de las mamas, reducción de la libido e impotencia y en las mujeres amenorrea, anovulación y menopausia precoz
    » Hipoglucemia, cetoacidosis e hiperuricemia
    » Diferentes cánceres del tracto gastrointestinal (cáncer de esófago, estómago y de otras localizaciones)
  • A nivel personal:
    » Deterioro y alteración sustancial de las relaciones personales
    » Pérdida de relación con familiares y amigos
  • Consumo crónico:
    » Puede llegar a reducir en hasta 20 años la vida de las personas que abusan de él.


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