Mitos y mentiras sobre el alcohol
El alcohol es una droga. Como tal, el alcoholismo tiene elementos comunes a otras adicciones, como son, por ejemplo, que éste provoca adicción física, psicológica y tolerancia, y su retirada causa síndrome de abstinencia.
Otra situación habitual en todas las adicciones consiste en que la persona genera y asume una serie de argumentarios, bulos y afirmaciones falsas para “auto-convencerse” que a lo único a lo que llevan es a engañarse y a negar lo que es un verdadero problema.
¿Tienes más argumentos?. Remítenoslos a nuestra cuenta de correo postmaster@eltabacoapesta.com.
En este área desarrollaremos las respuestas a ciertos mitos sobre el alcohol para que una persona pueda tomar una decisión bien formada sobre esta droga:
No hay diversión sin alcohol
A menudo es precisamente el que bebe alcohol el que acaba fastidiando la fiesta, provocando conflictos, llorando, vomitando, etcétera.
El alcohol ayuda a hacer amigos y a ligar
En pequeñas dosis, el alcohol puede hacerte sentir más lanzado, pero en realidad no mejora las relaciones sociales ya que se trata de una falsa sensación de euforia que te hace hablar mucho pero no te deja escuchar. Además, es muy complicado quedarse “con el punto” y medir el nivel de alcohol. Puedes pasarte y hacer cosas ridículas o violentas que te hagan quedar peor. Puedes acabar necesitando beber siempre que quieras relacionarte. ¿No prefieres ser valiente y mostrarte tal como eres?.
Unas copas ayudan a superar la tristeza y la ansiedad
Lo mejor que puedes hacer es tener la mente clara y limpia para afrontar tus problemas de la forma más rápida y sencilla posible. Beber sólo conseguirá hundirte más y multiplicar tus problemas y, encima, no solucionará tus problemas anteriores. El alcohol puede reducir la ansiedad y el nerviosismo pero sólo de forma momentánea. Con el tiempo, suele producir más ansiedad, tristeza, depresión y los efectos típicos del síndrome de abstinencia.
El alcohol no hace daño si comes algo antes
La presencia de comida en el estómago hace algo más lenta la absorción del alcohol, pero el daño es idéntico. Además, por tardar más en apreciarse sus efectos, a menudo se bebe más y después la intoxicación etílica es más grave y peligrosa.
Sólo llegan a ser alcohólicos los que ya tienen problemas psicológicos
Absolutamente falso. La única condición necesaria para desarrollar alcoholismo es habituarse a consumir alcohol en exceso.
Yo no soy alcohólico. Sólo bebo los fines de semana
El alcoholismo no está fijado por la cantidad ingerida de alcohol en un periodo determinado de tiempo: personas afectadas por esta enfermedad pueden seguir patrones de comportamiento muy diferentes, existiendo tanto alcohólicos que consumen a diario, como alcohólicos que beben semanalmente, mensualmente, o sin una periodicidad fija, si bien el proceso degenerativo tiende a acortar los plazos entre ingesta e ingesta. Si quieres saber qué factores determinan si una persona es o no alcohólica, visita nuestra definición de alcoholismo.
Con bebidas energéticas el alcohol me afecta menos
Falso. Lo que realmente ocurre es que el que bebe no nota la sensación de embriaguez aunque sí esté intoxicado y bebe más, con lo que el riesgo es doble. La explicación es sencilla: el alcohol es un depresor y las bebidas energéticas contienen estimulantes que contrarrestan su efecto. Si quieres conocer más sobre los riesgos de este tipo de combinaciones, visita nuestro monográfico Alcohol y bebidas energéticas.
El alcohol me ayuda en mis relaciones sexuales
También es falso. Shakespeare lo resumió muy brillantemente diciendo que el alcohol “provoca el deseo, pero frustra la ejecución”. Se cree que consumo de alcohol puede resultar gratificante y hasta ventajoso para quienes necesitan envalentonarse antes de tomar decisiones. Luego, la realidad es que el alcohol acaba echando a perder cualquier plan u oportunidad. La sexualidad, por ejemplo, es una de las áreas a la que más daña el alcohol. Por pequeña que sea la cantidad que se ingiera, esta sustancia puede llegar a disminuir la función sexual debido a que incide y suprime directamente el Sistema Nervioso Central (SNC), que es la fuente y origen de cualquier deseo sexual y que también regula las funciones sexuales y de erección en el hombre, entre otras tareas.
El alcohol engorda
Absolutamente cierto. ¡Y de qué manera!. Por sí solo, el alcohol engorda aún más rápido que cualquier otro alimento y encima no aporta ningún tipo de nutrientes. Hay varias razones: por un lado, el alcohol es químicamente similar al azúcar y el azúcar es, después de los lípidos, el alimento más rico en calorías. Además, el cuerpo asimila el alcohol como si de veneno se tratara. Naturalmente el cuerpo necesita deshacerse de él lo antes posible y por ello cataboliza el alcohol de forma preferente.
Desafortunadamente, con las calorías originadas por la catabolización del alcohol a menudo se cubre una gran parte de las necesidades energéticas diarias. El resto de calorías, entonces, no se queman nunca sino que se almacenan en forma de grasa corporal.
Además de ello, nos encontramos con que el alcohol de alta graduación no suele ingerirse solo, sino que se suele acompañar con refrescos y jarabes que aumentan exageradamente la aportación calórica al organismo.
Otra práctica habitual es acompañar bebidas alcohólicas como vino o cerveza con tapas y entrantes que siguen sumando a tu organismo calorías que después no va a necesitar “quemar”.
Después de beber, me tomo un inhibidor de alcohol y se me quita la borrachera
Falso, absolutamente falso. Recientemente han aparecido en el mercado bebidas que se venden como inhibidores del alcohol. Se promocionan diciendo que “eliminan el alcohol en sangre” pero es totalmente mentira.
Los síntomas de la borrachera (como mareos, vómitos, problemas en el habla y en la coordinación de movimientos…) son la forma en la que el cuerpo avisa del nivel de intoxicación al que está llegando. La realidad es que, al igual que ocurre con las bebidas energéticas, esta bebida elimina ciertos síntomas de la intoxicación etílica, pero el nivel de alcohol en el organismo sigue siendo exactamente el mismo, hacen falta horas para eliminar todo el alcohol del cuerpo. Así pues, el riesgo es muy grande porque al eliminar los síntomas de embriaguez, la persona no percibe lo intoxicado que se encuentra tiene una falsa sensación de control y bebe más o se aventura a conducir, con el grandísimo riesgo que todo esto supone.
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Consecuencias del tabaco
¿Por qué el tabaco causa enfermedades?
Aunque los efectos del tabaco se producen de forma progresiva y están directamente relacionados con el tiempo de duración de la adicción, las consecuencias son demoledoras desde la primera calada: la nicotina alcanza el cerebro poco tiempo después de ser consumida, el monóxido de carbono impide que los glóbulos rojos puedan realizar su función de transporte de oxígeno a todos los órganos del cuerpo. ¿Por qué ocurre esto?. Porque la sangre es la encargada (entre otras cosas) de transportar por todo el cuerpo el oxígeno que recoje en los pulmones. Al fumar, los pulmones se llenan de humo con cientos de sustancias tóxicas, que al no haber oxígeno, son transportadas y expandidas por el sistema circulatorio. Por ello, todos los órganos del cuerpo se ven deteriorados en un fumador, porque reciben mucho menos oxígeno que el resto de las personas.
Además, los productos cancerígenos que contiene el tabaco dañan el A.D.N. de las células, alterando su microambiente y desencadenando la aparición y expansión de múltiples tumores.
El tabaquismo continúa siendo una de las causas de muerte prevenible más frecuente en la población, con un impacto muy negativo en la salud de las personas, independientemente de su edad o de cualquier otro aspecto diferenciatorio.
Diversas investigaciones han identificado más de 4000 elementos químicos en el humo del tabaco. Está demostrado que, al menos 60 de ellas, tales como el níquel, son cancerígenas y producen efectos devastadores en la salud.
El doctor Miguel Barrueco, neumólogo del Hospital Universitario de Salamanca (España), destacó que “a pesar de los esfuerzos de la industria del tabaco por desprestigiar dichas evidencias, no es posible negar que el consumo de tabaco de forma regular produce adicción, enfermedad, limitación de la calidad de vida y muerte”. Se estima que el tabaquismo reduce una media de 22 años la esperanza de vida de una persona.
Consecuencias del tabaco
Aquí te enumeramos aquellas consecuencias asociadas al consumo de tabaco:
- Efectos en la salud y algunas enfermedades que produce:
- CÁNCER: Si se fuma, el riesgo de padecer cáncer de pulmón es 22 veces mayor. Cuanto más tabaco se consume más se multiplica el riesgo de padecer otros tipos de cáncer como el de nariz, boca, glándulas salivales, garganta, esófago, laringe, pulmón, estómago, riñón, vejiga, pene, páncreas, colon, recto o ano. Aquí desarrollamos algunos de ellos:
- Pulmones : Fumar cigarrillos causa un 87 por ciento de muertes por cáncer de pulmón y es responsable de la mayoría de los cánceres de laringe, de boca, esófago y vejiga. Debido a la epidemia del tabaco, el cáncer de pulmón es la causa más común de muerte por cáncer en el mundo. Cada año, 1,2 millones de personas lo desarrollan.
- Corazón : Al minuto de encender un cigarrillo, el corazón del fumador empieza a latir un 30% más rápido. La presión arterial también aumenta, forzando al corazón a hacer un mayor esfuerzo e incrementando el riesgo de enfermedad coronaria.
- Cáncer de útero y aborto espontáneo: aumenta el riesgo de cáncer cerviuterino y de útero. Además aumenta la infertilidad en las mujeres y provoca complicaciones durante el embarazo y el parto.
- Cáncer en las vías urinarias: el tabaquismo activo es la causa principal de muchos casos de cáncer de las vías urinarias (vejiga, uretra y riñones). El riesgo depende de cuántos cigarrillos se fuman y durante cuánto tiempo.
- Cancer de boca y nariz: Los puros y las pipas a menudo se consideran como la manera menos dañina de fumar tabaco. Pero aunque no inhalen el humo, los fumadores de puros y pipas tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer en la cavidad oral. Los puros demoran más en consumirse y contienen más tabaco que los cigarrillos, lo que aumenta la exposición al humo de segunda mano. Los casos de cáncer sinonasal han aumentado entre los fumadores de cigarrillos y varios estudios han demostrado que la frecuencia aumenta a medida que se fuma más.
- Cáncer de piel : el tabaco no causa melanoma, pero aumenta las posibilidades de morir de él.
- SISTEMA RESPIRATORIO:
- Enfermedades pulmonares: La obstrucción crónica del pulmón, producida por la bronquitis y el enfisema, produce una discapacidad respiratoria progresiva. Esta obstrucción está provocada por el estrechamiento de los conductos de aire en los pulmones y por la destrucción de los alvéolos. El inicio de esta enfermedad es gradual y surge la incapacidad respiratoria cuando ha sido destruida casi la mitad de los pulmones. Una vez que la enfermedad se ha establecido es raramente reversible. De ahí, por ejemplo, que la neumonía, una infección de los pulmones, sea más común entre los fumadores.
- Algunos fumadores no inhalan el humo del tabaco y lo retienen en la boca para apreciar su sabor y para sentirse más seguros de evitar posibles lesiones pulmonares. Pero el humo guardado alrededor de la lengua produce su daño localizado, con la aparición de leucoplasias premalignas.
- Bronquitis crónica: La bronquitis crónica es una inflamación persistente de los bronquios (las vías respiratorias grandes) que se caracteriza por tos productiva durante un largo período de tiempo.
- Enfisema: El enfisema, una enfermedad pulmonar crónica que afecta a los sacos de aire de los pulmones (alvéolos), se caracteriza por dificultad respiratoria, tos, fatiga, trastornos del sueño y del corazón, pérdida de peso y depresión.
- PÉRDIDA SUSTANCIAL DE SENTIDOS: prácticamente los cinco sentidos del ser humano se ven mermados a causa del consumo de tabaco:
- Audición: el humo del tabaco provoca que se formen placas en las paredes de los vasos sanguíneos con la reducción de riego del oído interno.
- Olfato: Es evidente que aquellos órganos que tienen contacto directo con el humo incandescente de un cigarro serán los más perjudicados. Por ello, los sentidos que nos proporcionan la nariz y la boca (olfato y gusto) son los que más rápidamente se pieden.
- Gusto: Las papilas gustativas se atrofian por obstrucción debido a los componentes del cigarrillo y la temperatura que alcanza el humo en esta primera etapa del humo en el cuerpo.
- Vista: En el caso de un estudio publicado recientemente, se pone de manifiesto la mayor frecuencia de ceguera en personas mayores debido al consumo de tabaco. Los autores postulan que el tabaco aumenta el riesgo de sufrir degeneración macular, proceso oftalmológico que constituye la principal causa de pérdida de visión en Estados Unidos y determinados países europeos. Según los resultados del trabajo, las personas que consumen más de 40 cigarrillos al día, tienen un riesgo tres veces superior de padecer ceguera, comparado con las personas que no fuman.
- OSTEOPOROSIS: el monóxido de carbono es absorbido por la sangre mucho más rápido que el oxígeno. Como consecuencia de esto los huesos de los fumadores pierden densidad, se fracturan más fácilmente y tardan más en soldarse.
- CARDIOPATÍAS: el tabaco es uno de los principales factores de riesgo asociados a las enfermedades cardiovasculares.
- ÚLCERA GÁSTRICA: el consumo de tabaco reduce la resistencia a las bacterias que causan la úlcera de estómago.
- CARIES DENTAL: al favorecer alteraciones en el tejido de soporte del diente ocasiona migración gingival y con ello la exposición de los cuellos dentarios, incrementándose el riesgo de formación de caries radiculares. Por otra parte, el tabaquismo tiende a disminuir el flujo salival.
- CÁNCER: Si se fuma, el riesgo de padecer cáncer de pulmón es 22 veces mayor. Cuanto más tabaco se consume más se multiplica el riesgo de padecer otros tipos de cáncer como el de nariz, boca, glándulas salivales, garganta, esófago, laringe, pulmón, estómago, riñón, vejiga, pene, páncreas, colon, recto o ano. Aquí desarrollamos algunos de ellos:
- Efectos perjudiciales sobre el rendimiento físico:
- La capacidad de un deportista que fuma es mucho más deficiente que la de un deportista que no fuma.
- Algunos estudios han demostrado que la combinación de tabaco y deporte puede ocasionar problemas graves en el sistema respiratorio y cardiovascular. El estrés añadido de una actividad física en un fumador intensifica las consecuencias del tabaco. Hemos dasarrollado este tema en nuestro artículo “Fumar y el deporte”.
- Efectos en la estética:
- OLOR CORPORAL: El humo de tabaco y su olor se adhieren con facilidad a ropa, pelo, piel, manos, etcétera.
- CAIDA DEL CABELLO: el tabaco provoca que el cuerpo sea más sensible al lupus eritematoso que causa la caída del cabello y la aparición de úlceras bucales.
- ARRUGAS: el tabaco provoca el envejecimiento prematuro de la piel debido al desgaste que ocasiona en las proteínas que le confieren elasticidad.
- DETERIORO DE LA DENTADURA: al interferir en los procesos químicos que tienen lugar en la boca y provoca un exceso de sarro, tiñe los dientes y acelera el deterioro de la dentadura.
- HALITOSIS.
- DICROMÍA DE LOS DEDOS: el alquitrán que contiene el humo del tabaco se acumula en los dedos y en las uñas tiñéndolos de color amarillento y causando un olor muy molesto.
- Efectos sobre el entorno:
- ALTERACIÓN DE LOS ESPERMATOZOIDES: el tabaco puede alterar la morfología de los espermatozoides y dañar su ADN, lo que aumenta el riesgo de defectos congénitos en el feto. El hombre que fuma una cajetilla de cigarrillos o más al día puede tener una pobre calidad de esperma. Eso se refiere en cuanto a cantidad de espermatozoides y en cuanto a su motilidad. Diríamos que “son menos y con menos energía”.
- EFECTOS EN EL EMBARAZO: hemos desarrollado un informe especial sobre esta realidad, que encarna muchos riesgos para madre e hijo. Visíta nuestra sección de “Tabaco y embarazo”.
- EL FUMADOR PASIVO: El tabaquismo pasivo o involuntario es tan grave que le hemos dedicado un apartado propio en esta sección – Fumador Pasivo.
- Efectos económicos:
- El ahorro que supone dejar de fumar puede llegar y superar los 50€ semanales. Que al año puede suponer un ahorro de más de 2000 €. Hay tratamientos efectivos para dejar de fumar que suponen un desembolso económico mucho menor que lo que cuesta fumar a una persona.
- En España, el servicio sanitario es gratuito y universal. Por contra, otros países tienen servicios sanitarios de pago y el ahorro en visitas al médico pos causas relacionadas con el tabaco puede llegar a ser muy importante.
- Efectos medioambientales:
- CATÁSTROFES MEDIOAMBIENTALES: Entre otros actos negligentes, el lanzamiento de cigarros incandescentes, también desde coches en marcha, es causa habitual de incendios forestales y urbanos, cuyos efectos son devastadores.
- SUCIEDAD: Ante la falta de ceniceros, o por fumar en la calle, suele ser habitual arrojar la ceniza o el mismo cigarro al suelo.
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Productos de ayuda
Productos y técnicas de ayuda y refuerzo para dejar de fumar
El compromiso de esta Web siempre ha sido poner a tu disposición toda la información disponible que te pueda resultar de utilidad para conseguir tu objetivo de dejar de fumar de la manera más fácil posible.
En nuestra opinión, lo más importante para dejar de fumar es conocerse a sí mismo. Conocer tus puntos fuertes y débiles hará más fácil que puedas tomar medidas para facilitar “tu trabajo”. Por ello las recaídas pueden resultarte de mucha utilidad para conocer tus puntos “flacos”.
Lo que te puede valer a ti para dejar de fumar puede resultar inutil para otra persona. No existe un método infalible para abandonar este horrible hábito, ojalá existiera. Aunque sí existen métodos y herramientas que pueden hacerte más fácil pasar los peores momentos.
En este site no te queremos vender nada. Nadie nos paga por publicar aquí sus técnicas, medicamentos o terapias. En esta sección sólo te ofreceremos información acerca de diferentes tratamientos (médicos o psicológicos) o alternativas diseñadas para que dejar de fumar no te suponga un verdadero suplicio. Sólo queremos que sepas que están ahí para que tú decidas si necesitas utilizarlas o no.
Como te comentamos anteriormente, la efectividad de estas alternativas dependen de muchos factores, como tu actitud, tu situación personal, tu nivel de adicción, …, por lo que no te podemos asegurar su efectividad, pero si en algo te pueden ayudar…
Dispositivos electrónicos
Nicostopper
Dispositivo electrónico personal destinado al abandono total y/o a la reducción del consumo de tabaco. El desarrollo de este producto está basado en La Terapia Conductual Cognitiva y tiene como objetivo la eliminación de la conducta de fumar.
Nicostopper es un dispositivo electrónico terapéutico de feedback de tamaño reducido (poco más que una cajetilla de tabaco) que consigue que el usuario llegue a un control voluntario de la conducta de fumar, reduciendo progresivamente el número de cigarrillos consumidos hasta su completo abandono. [accede...]
Libros
Es fácil dejar de fumar, si sabes cómo
Quizá no haya podido ayudar a todos los que han intentado dejar de fumar con ayuda de este texto, o quizá sí. Lo que nadie puede dudar es que es el libro que mayor número de ventas ha generado en este sector. Ya existen en el mercado 49 ediciones y algunas variantes de la colección “Es fácil…”.
¿Porqué no nos cuentas tu experiencia de dejar de fumar con este libro?. [accede...]
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Tabaco y embarazo
Los niños y la tercera edad son los colectivos más vulnerables al humo de tabaco. Durante el embarazo entre un 15% y un 30% de las mujeres mantienen su adicción al tabaco, condicionando situaciones adversas no sólo para ellas sino también para el feto. A este último le llega todo lo que la madre toma: obtiene el oxígeno y los nutrientes necesarios a través de la placenta y el cordón umbilical. Si la madre fuma, el feto estará expuesto a las toxinas y venenos presentes en el humo del tabaco (que la sangre contaminada de la madre [con un nivel de oxígeno sustancialmente menor] transporta).
Uno de los efectos del tabaco sobre el futuro bebé es el aumento de la inestabilidad cromosómica, detectado en fetos de madres fumadoras, que se considera un factor de predisposición al cáncer. Un estudio, en fase inicial, llevado a cabo en la Unitat de Biologia i Genètica Humana de la Facultad de Medicina, publicado por la prestigiosa revista ´Jama´ demuestra que los cromosomas de los fetos de madres fumadoras presentaron un aumento significativo de anomalías cromosómicas, en comparación con los fetos de madres no fumadoras. Además, tan sólo en fetos de madres fumadoras se detectó la presencia de lesiones en una región del cromosoma 11 (banda 11q23) en la que se encuentran diversos genes que pueden contribuir al desarrollo de leucemias durante la infancia.
Por poner otro ejemplo, otro estudio científico demuestra que los niños cuyas abuelas fumaron mientras estaban embarazadas tienen el doble de riesgo de desarrollar asma en su infancia. Según se explica en dicho estudio, los efectos peligrosos del tabaco pueden atravesar varias generaciones, incluso si el daño no es aparentemente visible en la segunda generación. “Éste es el primer estudio que demuestra que, si una mujer fuma mientras está embarazada, tanto su hijo como su nieto pueden ser más propensos a tener asma”, ha declarado el autor de la investigación, publicada en la revista ´Chest´ , el doctor y profesor de la Universidad de Carolina del Sur (Los Ángeles, Estados Unidos) Frank D. Gilliland. “Las conclusiones sugieren que fumar puede tener un impacto a largo plazo sobre la salud de una familia que nunca antes habíamos comprendido”.
Otra de las desgraciadas consecuencias de esta práctica sobre el feto es el aumento considerable del riesgo de parto prematuro, aborto y muerte infantil. Ciertas investigaciones también sugieren que los infantes de madres que fuman durante y después del embarazo tienen una probabilidad de dos a tres veces mayor de morir del síndrome de muerte súbita (SIDS) en comparación con bebés nacidos de madres que no fuman.
Además, las futuras mamas fumadoras suelen tener más complicaciones durante el embarazo. Los bebés de madres que fuman suelen pesar una media de 200 gramos menos al nacer que los hijos de madres no fumadoras. Esta reducción del peso se asocia a mayores riesgos de fallecimiento y enfermedad durante la lactancia y la primera infancia. Cuanto más fume una mujer embarazada, mayor será el riesgo para su bebé, aunque si deja de fumar al final del primer trimestre del embarazo, o incluso tras el segundo trimestre, el desarrollo de su bebé puede mejorar.
La placenta también puede también sufrir alteraciones a causa del tabaco: entre estas complicaciones se cuentan la “placenta previa”, una condición en la que la placenta se ubica en una posición muy baja en el útero y cubre la totalidad o parte del cuello del útero, y el “desprendimiento de la placenta”, en que la placenta se separa de la pared uterina antes del parto. En ambos casos, la vida de la madre y del niño corren peligro durante el parto debido a la hemorragia excesiva, aunque en la mayoría de los casos es posible evitar las muertes con un parto por cesárea. Los problemas en la placenta determinan un riesgo ligeramente mayor de que el bebé nazca muerto cuando la madre fuma durante el embarazo.
Pero no debemos olvidar la responsabilidad de los padres una vez nazca el bebé, pues la mejor educación que se le puede dar a un/una hij@ es la del ejemplo y, además, los riesgos de enfermedad relacionados con el fumador pasivo son mayores cuanto menor es la edad de la persona. Una vez nacidos, los niños cuyos padres son fumadores están expuestos a todos los efectos que sufre una persona en ambientes con humo: tos, dolores de cabeza, irritación ocular, nauseas, problemas respiratorios, etcétera. Además, el niño no es consciente del peligro que supone el humo del tabaco y no intentará protegerse de él. Un niño que pase el 80% del tiempo en lugares cerrados e inhalando humo generará un hábito y, posteriormente, una dependencia.
No obstante, diversos estudios han manifestado que el embarazo es buen momento para dejar de fumar, demostrando que los cambios y la situación fisiológica y psicológica de la mujer gestante es una ventaja para dar puerta al tabaco. Aún así, es alarmante el porcentaje de ex-fumadoras que vuelven a su vicio después de dar a luz. Por ello, hacemos un llamamiento a todas las mujeres ex-fumadoras para que sigan manteniendo su condición para siempre. Sobre todo, tras experimentar la increíble sensación de crear una vida a la que se le debe todo lo mejor de una misma.
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El fumador pasivo
Nos gustaría empezar por explicarte qué es el tabaquismo pasivo a través de dos definiciones:
- Tabaquismo pasivo
- Conjunto de consecuencias que experimentan involuntariamente todos los no fumadores cuando inhalan el humo de tabaco que otras personas que sí fuman han generado. El tabaquismo pasivo es especialmente perjudicial en niños y embarazadas.
- Fumador pasivo
- Persona que, sin haber fumado, sufre los efectos adversos del tabaco debido a la alta toxicidad del humo secundario que genera un cigarro.
El humo que genera un cigarro es el resultado de la combustión del tabaco y del aire expulsado por un fumador. Sólo el 15% del humo de un cigarrillo es inhalado por el fumador (humo principal); el humo restante (humo secundario) se dispersa en la atmósfera circundante y puede ser inhalado por otras personas. El humo del tabaco contiene más de 4.000 sustancias químicas, de las cuales se han identificado más de 50 como agentes cancerígenos y más de 100 como sustancias tóxicas. Debido a que el humo secundario no está filtrado, las concentraciones de algunas de estas sustancias son más altas en el humo secundario que en el humo principal (el que inhala el fumador). Fumar un cigarrillo produce humo por dos vías: el extremo, que es la principal, y el cuerpo, que libera los vapores calientes del cigarrillo y su filtro. Entre el 70% y el 80% del humo secundario proviene del extremo del cigarrillo y contiene los niveles más altos de nicotina, monóxido de carbono (CO), alquitrán y otras sustancias cancerígenas. Por lo tanto, la exposición constante al humo secundario es aparentemente tan dañina o más que el fumar un cigarrillo directamente por el mismo periodo de tiempo.
Convivir con un fumador aumenta el riesgo de cáncer de pulmón en un 30% para el no fumador, y el de muerte de origen cardíaco en un 25%. Asimismo, los niños expuestos al humo tienen mayor riesgo de sufrir resfriados u otras infecciones respiratorias y de oído, amén de trastornos pulmonares. En la sección “Tabaco y embarazo” de este site se desarrolla más ampliamente el impacto del humo sobre un feto y tras su posterior nacimiento. Con todo ello, un estudio publicado en abril de 2004 por el British Medical Journal hace hincapié en los terribles efectos del tabaquismo pasivo. Según los autores, el riesgo de mortalidad es un 15% más alto entre los adultos que conviven con un fumador aunque no hayan fumado nunca. En mayo de ese mismo año, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la OMS incluyó el tabaquismo pasivo dentro del grupo de agentes cancerígenos humanos y demostró que los niveles típicos de exposición involuntaria al humo del tabaco provocaban cáncer de pulmón en personas que no habían fumado nunca. De igual manera, la Agencia de Protección Medioambiental de los EE.UU., ha llegado a clasificar el humo secundario como sustancia cancerígena del tipo A, junto con el arsénico, el amianto, el benceno, etc. Eso sin mencionar el hecho de que los no fumadores pueden sufrir los desagradables efectos de los ambientes con humo: tos, dolores de cabeza, irritación ocular, nauseas, problemas respiratorios, mal olor, etcétera. Se calcula que en 2001, cuando la UE contaba sólo 15 miembros, la exposición al humo secundario causaba entre 50.000 y 100.000 muertes cada año.
El Ministerio de Sanidad y Consumo de España estima que en España fallecen al año 700 fumadores pasivos, a consecuencia de su exposición al aire contaminado por humo de tabaco. Para algunos, esta cifra es demasiado conservadora y opinan que los muertos pueden ser muchos más. El tabaco causa más de 50.000 muertos anualmente en nuestro país.
Ningún sistema de ventilación está preparado para eliminar el humo. Su principal función es la de limitar la acumulación de CO2 que las personas exhalan y eliminar los olores. Un sistema de ventilación necesita al menos tres horas para eliminar el 95% del humo de un solo cigarrillo… y el 5% que queda es todavía nocivo. Airear una habitación no hará más que diluir el humo sin volver el aire más sano, dado que no existe un nivel de seguridad conocido de exposición a los cancerígenos.
Sólo existe una forma eficaz de eliminar el humo de tabaco del aire en lugares cerrados: suprimir la fuente de contaminación.
Qué hacer frente al tabaquismo pasivo
Si fumas, tienes que ser consciente de los problemas que puedes ocasionar a las personas que te rodean. Antes de encender un cigarro, evalúa si hay personas especialmente sensibles a los efectos del humo del cigarrillo. Nunca fumes delante de niños o mujeres embarazadas. En lugares públicos, sólo fuma en áreas habilitadas para ello. Además de ello, siempre que te sea posible, fuma en espacios abiertos o al aire libre y crea en tu casa zonas “libres de humo”, así también reducirás el número de cigarrillos que fumas.
Si no fumas, frecuenta siempre los establecimientos libres de humo y las zonas de no fumadores. Es un mito que los restaurantes para no fumadores ganan menos que los que permiten fumar. Si alguien fuma a tu alrededor, explícale educadamente que no quieres inhalar el humo que está generando su cigarro.
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Dejar de fumar
¿Conoces ya a tu enemigo?. ¿Ya has consultado los efectos y consecuencias de fumar?. Pues si comprendes que lo mejor para ti es dejar de fumar, estás en la sección adecuada.
Tienes que comprender que si quieres dejar de fumar, tu fuerza de voluntad es tu mejor arma. Por ello tener una decisión muy bien formada te ayudará en los momentos “de flaqueza”. Si ya tienes claro que el tabaco va acabando contigo lenta y dolorosamente, empieza ya a trabajar para poner fin a esta adicción.
En esta sección disponemos de un área en la que nos proponemos ayudarte a afianzar tu decisión de dejar el tabaco. En ¡¡¡No pongas excusas!!! encontrarás un argumentario con la respuesta a las excusas más comunes que un fumador se pone para aplazar su necesidad de dejar de fumar.
Tienes que tener claro que antes o después deberás dejar de fumar. Sabes que mientras más tiempo fumes, más grande es tu adicción al tabaco y más te costará abandonarlo. Por ello, te invitamos a ponértelo un poquito más fácil dejándolo cuando aún estás a tiempo.
Dejar de fumar es la parte complicada, la buena noticia es que desde el primer minuto en el que decidas dejar de fumar, tu cuerpo te lo irá agradeciendo devolviéndote paulatinamente aquello que el tabaco te arrebató. Recuperarás tus sentidos, tu capacidad pulmonar, mejorará tu sistema respiratorio y circulatorio… en nuestro área de consejos para dejar de fumar también podrás descubrir cómo va mejorando tu salud a medida que pasan los días sin estar atado a esta droga.
¡¡¡No pongas excusas!!!
¿Qué es lo que te impide dejar de fumar? Aquí se responden a algunos de los argumentos de fumadores para continuar con su adicción. ¿De verdad hay algo más importante que tu salud y la de los tuyos? [accede...].
Consejos para dejar de fumar
Aunque sólo tú podrás descubrir aquellas cosas que te hacen más fuerte en los momentos más duros, quizá alguno de estos consejos te pueda resultar de utilidad. Ojalá existiera un método definitivo, rápido y fácil para dejar de fumar. No existe tal, así que, mientras llega, tendrás que trabajar día a día. Serás tú quien venza esta adicción. Hasta donde nosotros podemos llegar, te aportamos una serie de consejos y un plan de trabajo para que te sea más fácil conseguir dejar los dichosos cigarrillos. [accede...].
Frente a la recaída
Quítate de la cabeza que la recaída es una derrota. ¡Nada más lejos de la realidad!. Una recaída te enseñará cuáles son tus puntos fuertes y cuáles deberás trabajar más. Vuelve a intentarlo. Cada intento hará más fácil tu triunfo [accede...].
Documentación

Documentación - 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) - Editado por el Gobierno de Aragón
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¡¡¡No pongas excusas!!!
¡¡¡No pongas excusas para dejar de fumar!!!

Descargar libro - 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) - Editado por el Gobierno de Aragón
¿Eres joven?, ¿perteneces al grupo de la “tercera juventud”?, ¿crees que no podrás dejar de fumar o piensas que puedes engordar?. Siempre puede ser un buen momento para dejar de fumar. En este área podrás ver nuestras respuestas a ciertos argumentos que los fumadores se ponen para evitar dejar el tabaco. ¿Crees que tu argumento no está reflejado en esta página?. Escríbenos a través de nuestro área de Contacto si no encuentras respuesta a tus excusas para no dejar de fumar. Intentaremos, de esta forma, ampliar este área dándole respuesta a todos vuestros correos electrónicos.
“Soy demasiado viejo, el daño ya está hecho”
Fumar puede complicar la solución y cura de muchas enfermedades. Además, el riesgo de enfermar disminuye desde el primer momento en que lo dejas. Incluso personas en la octava década de su vida pueden beneficiarse de una larga vida. Nunca se es demasiado viejo.
“Soy joven y no me siento mal”
Nunca es demasiado pronto para dejar de fumar. Si somos jóvenes y no estamos enfermos, mejoraremos el funcionamiento de nuestro corazón y pulmones y por consiguiente nuestro rendimiento, alejando el riesgo de padecer cualquier enfermedad relacionada con el tabaquismo. En consecuencia, respiraremos mejor, nos fatigaremos menos y rendiremos mejor ante cualquier esfuerzo.
Dejarlo nos aportará sensaciones muy placenteras: mejor olfato, mayor disfrute de los sabores de las comidas, evitar un mal olor en la ropa y sobre todo estar satisfecho con uno mismo.
“No soportaría el estrés”
Ello es porque tu organismo se ha acostumbrado a la nicotina. Así que, es natural que te sientas más relajado cuando consigues la nicotina de la que dependes. Pero no existe evidencia alguna de que fumar ayude a controlar el estrés. La nicotina es un estimulante que aumenta la frecuencia cardiaca y estimula el cerebro. Si tus niveles de nicotina descienden, empiezas a sentirte nervioso debido a los síntomas del síndrome de abstinencia. Fumar para aliviar los síntomas de la abstinencia, te hará sentirte menos estresado, pero este estrés no es el mismo que el ansia por la nicotina. Si te sientes estresado, intenta ayudarte con técnicas de relajación, en vez de con el tabaco. Además, pasadas unas semanas sin fumar, muchos fumadores se sienten menos nerviosos y aprenden a relajarse sin fumar. Se dan cuenta entonces de que son capaces de un mayor autocontrol.
“Ahora no es un buen momento”
Existen momentos mejores que otros. Lo mejor es dejarlo cuando no estés atravesando una época particularmente estresante, pero no emplees esto como una continua excusa para seguir aplazándolo. Si te sientes realmente estresado, procura solucionar esta situación antes de dejar de fumar. Hazlo lo antes posible, que es muy fácil encontrar excusas para no hacerlo nunca, y cuanto más tiempo sigas fumando, más aumentará tu nivel de adicción.
“Mi abuelo fumó hasta los 90”
Naturalmente existen casos puntuales como ése, pero la probabilidad de que esto ocurra no es muy alta. Es la “excepción que confirma la regla”. Y una anécdota. La dura realidad es que la mitad de todos los fumadores muere por sus hábitos, y muchos otros sufrirán enfermedades crónicas a largo plazo. Está científicamente constatado que el tabaco acorta la esperanza de vida de los fumadores en 8-10 años o incluso más, provocándoles además una mala calidad de vida desde su juventud por las importantes enfermedades que se presentan (bronquitis, infarto de miocardio, cánceres, etcétera).
“Hay muchas otras cosas que pueden matarme”
¿Acaso fumar evitará que otras cosas puedan matarte?. Al contrario: fumar agravará cualquier otro problema de salud que te puedas encontrar en un futuro.
Es un mito pensar que fumar mata rápidamente. Las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco provocan años de sufrimiento, dolor e invalidez. Y no se trata de “unos años”: quienes fuman pierden una media de una década de vida.
“No tengo fuerza de voluntad”
La mayoría de los ex-fumadores intentaron dejarlo y fracasaron, pero siguieron intentándolo y finalmente alcanzaron el éxito. Hay quien lo consigue a la primera, pero la mayoría tiene que intentarlo varias veces. Como promedio se necesitan de tres a cuatro intentos para dejar de fumar de forma permanente. Por tanto, no consideres un fallo como un fracaso, sino un escalón en el trayecto hacia la meta final. De hecho, para algunos puede ser difícil pero para el resto es más fácil de lo que piensan. Cada día hay más gente que deja de fumar.
Tienes que conseguir fuerza de voluntad de forma gradual. Céntrate en la meta y recuerda los momentos en los que conseguiste las cosas que te habías propuesto. Piensa en lo que se siente cuando se toma una decisión y se alcanza el éxito. Además, si no lo intentas, nunca lo sabrás. Recuerda que puedes conseguirlo si te lo propones, aunque no sea a la primera (sólo uno de cada 4 lo logra en su primera tentativa).
“No sabría controlarme las ganas de fumar”
No, no lo es para la mayoría, pero los estudios realizados entre los ex-fumadores, se observa que les fue más fácil de lo que esperaban. Diez millones de personas lo han dejado en los 15 últimos años. Repara en todas las razones por las que quieres dejar de fumar: tu salud, tu condición física, tu aspecto, el ahorro, los efectos sobre tus familiares y amigos…. Recuerda que para controlarte y lograrlo has de tener en cuenta que la ansiedad constituye una parte normal de la abstinencia. Puedes aliviar la ansiedad de muy diversas maneras (masticando chicle, respirando lenta y profundamente, dándote un masaje en las sienes y la nuca, comiendo fruta, bebiendo abundante agua). Y no olvides que la mayoría de las veces la ansiedad dura sólo unos pocos minutos y remite.
“No quiero engordar”
Muchas personas que dejan de fumar no aumentan en absoluto de peso y en las que esto ocurre, el promedio es menos de 4 kg. El riesgo para la salud de 2 kilogramos extra es mucho menor que el riesgo de fumar. Si estás preocupado por aumentar de peso, vigila tu dieta, bebe mucha agua, evita los alimentos grasos y azucarados (tu sentido del gusto mejorará al dejar de fumar, los alimentos te empezarán a saber más dulces). Si tienes hambre, come fruta, apio, zanahoria cruda, etc.
¿No quieres engordar un par de kilos por estética?. Recuerda que el tabaco deteriora tu estética (olor corporal, envejecimiento prematuro, coloración y deterioro de las piezas dentales, …).
“El tabaco me estimula a estar activo”
La dificultad de concentración puede ser un síntoma inicial del síndrome de abstinencia, pero dura pocos días. Se pueden encontrar otros estímulos alternativos al tabaco. Precisamente los estudios en este campo han demostrado justo lo contrario: la disminución del rendimiento laboral en los fumadores. Los fumadores sienten la necesidad del tabaco para realizar algunas actividades determinadas. Pero no hay motivo alguno para no poder hacer lo mismo sin fumar. Más aún, muchas actividades, sobre todo las que implican esfuerzo físico, son más fáciles de realizar sin los niveles altos de carboxihemoglobina asociados al tabaco (más de 20% respecto al 1% en los no fumadores).
“El tabaco me relaja”
Sí. Lo que la gente percibe o espera del tabaco como posibles beneficios no son tales beneficios, son meras ilusiones. Tu tabaquismo es la fuente de tu ansiedad.
Aunque te sientas mejor cuando fumas, eso se debe básicamente a tu gran dependencia a la nicotina. Tras fumarte el último cigarro, el nivel de nicotina empieza a descender y aparece en ti el síndrome de abstinencia. Empiezas a sentirte tenso y sólo cuando vuelves a fumar empieza a reducirse este sentimiento. Al coger un cigarrillo puede parecer que te relajas, pero en realidad sólo estás aliviando temporalmente tu síndrome de abstinencia. Mira a tu alrededor: los fumadores no están más relajados que los no fumadores, ni en absoluto todos los ex-fumadores están más tensos o son obesos.
Cuando dejes de fumar, comprobarás que disfrutarás mucho más de los lugares libres de humo. Estarás más cómod@ y no estarás pendiente y agobiad@ por salir de ahí para poder fumar.
“Es mi único vicio”
Fumar te limita. Después de acabar con el tabaco, la vida será mucho más estimulante. Por ejemplo, entre otras cosas, disfrutarás más de las comidas ya que se potenciarán los sentidos del gusto y el olfato. Además, cualquier actividad física que realizas te resultará mucho, mucho más fácil.
El tabaco es un vicio caro. El dinero que dedicabas al tabaco puede invertirse ahora en otras muchas actividades mucho más útiles y reconfortantes.
“Fumo cigarrillos ‘Light’ ”
Los cigarrillos “light” son otra de las artimañas de las tabaqueras. Contienen las mismas sustancias peligrosas que el tabaco normal; el humo sigue entrando en tu sistema respiratorio a temperaturas exageradas; sólo se han reducido los niveles de nicotina y alquitranes. Muchos fumadores, para compensar los bajos niveles de nicotina de estos cigarrillos fuman más a menudo o inhalan con más intensidad. En consecuencia, aumenta la ingestión de otros tóxicos y mantienen o incluso aumentan los niveles de nicotina y alquitranes.
Los cigarrillos “light” ya han sido prohibidos en muchos países. Lo único que consiguen (y para eso lo crearon las tabaqueras) es bajar tu percepción de riesgo, para hacerte sentir más tranqui@ al fumar más.
“Fumo poco. Apenas afecta a mi salud”
Reducir el consumo de cigarrillos es un buen comienzo en el proceso de dejar el tabaco, pero NO resuelve tu problema. Muchos fumadores han reducido la dosis pero realizan inhalaciones más frecuentes y más intensas, por lo que mantienen la dependencia de la nicotina y vuelven a los niveles previos de consumo. Es mejor dejar de fumar completamente y si fumas poco, te será más sencillo superar las distintas fases de tu síndrome de abstinencia.
“Mi pareja fuma”
¿Le gustaría a ella dejarlo?. Compartir en pareja un proyecto como el de dejar de fumar aumenta las garantías de éxito. Si no es así, puedes crear un “espacio sin tabaco” en tu casa. Quien fume podrá hacerlo en una zona aislada del resto de las habitaciones. Todos los cigarrillos y ceniceros (y otros utensilios referentes al tabaco) estarán fuera de este “espacio sin tabaco”. Si tu pareja quiere dejarlo también, es importante que lo intentéis a la vez. Dejar de fumar puede mejorar la vida sexual de la pareja.
“Tendría mal humor en casa”
Tú, sin quererlo, estás ya molestando a tu familia con el humo del tabaco que fumas. Una vida más saludable para toda tu familia compensa con creces unas cuantas semanas de mal humor.
“El humo de los coches me hace el mismo mal que fumar”
De acuerdo en que el humo de los coches y la contaminación de las grandes ciudades es nocivo para las personas y el medio ambiente. ¿Acaso fumando evitas el efecto que te produce el humo de los coches o la polución?. Tú no puedes evitar que la contaminación de coches y fábricas afecte a tu salud. Al contrario: fumar agravará las consecuencias que produce sobre ti la contaminación.
Además de ello, ¿piensas que el humo de un coche incide sobre ti más que el de un cigarro?. Nada más equivocado: el humo de la combustión de un coche y el de un cigarro comparten un componente muy dañino para el organismo: el monóxido de carbono. Puedes conocer más acerca del monóxido de carbono en nuestra sección “Componentes de un cigarro“.
Aquí te mostramos los resultados de un estudio que contabiliza la presencia de CO en diferentes situaciones y la incidencia de este componente en el organismo:
La diferencia entre el CO de una ciudad y el CO de un cigarro es que el humo del cigarro se inhala en su totalidad e incide en tu cuerpo en mayor medida, mientras que la polución de una ciudad queda “diluida” en un espacio mucho más amplio.
“Soy consciente de lo dañino que es el tabaco para mí y no me importa lo que esta droga pueda llegar a ocasionarme”
Se trata del único argumento que sólo podemos respetar y acatar sin reservas.
Quizá pienses que el tabaco no te hace tanto daño como te describimos aquí. Aunque vas a padecer las consecuencias de fumar desde el primer día, el tabaco te ocasionará graves e irreversibles daños de manera lenta y dolorosa. Deberías ponerle fin a tu adicción antes de que experimentes los síntomas de las enfermedades más comprometidas a las que te arrastra tu tabaquismo.
Quizá sí que eres consciente de a dónde te está llevando esta droga y simplemente no quieres ponerle remedio. En ese caso, sólo podemos respetar tu opinión y queremos que sepas que aquí estaremos si en cualquier otra ocasión cambias de opinión. Mientras tanto, nunca olvides lo que tu tabaquismo le puede ocasionar también a las personas de tu alrededor.
Parte de la información obtenida de:
Unidad de tabaquismo de Sanitas
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Consejos para dejar de fumar
A lo mejor, una de los proyectos más complicados para una persona puede ser dejar de fumar. Dejarlo quizá te supondrá un gran esfuerzo, aumentará tu nerviosismo, tu irritación, tu ansiedad…. Cualquier esfuerzo constituirá un enorme beneficio. Pero déjate ayudar, nuestro primer consejo es ese: tendrás más probabilidades de éxito si te pones en manos de profesionales. No esperes dejarlo de un día para otro, planifícate, y si lo ves necesario, asesórate para ayudarte con técnicas que se comercialicen, mejora tu dieta y cambia tus hábitos los primeros días.
Esta es la parte difícil… pero ¿qué te parece si comenzamos por las buenas noticias?:
¿Qué ocurrirá cuándo dejes de fumar?
Tan pronto como dejes de fumar, tu cuerpo te lo va a agradecer profundamente y va a emprender una tarea de reparación del daño que el consumo de tabaco le ha provocado. De este modo, comenzarán una serie de cambios en beneficio de tu salud. La American Cancer Society detalla dichos cambios.
- A las ocho horas, los niveles de oxígeno en la sangre vuelven a su estado normal, y los de nicotina y dióxido de carbono se reducen a la mitad.
- A las 24 horas, el dióxido de carbono abandona el cuerpo y los pulmones empiezan a expulsar las mucosidades. Disminuyen los riesgos de infarto.
- A las 48 horas, la nicotina ha desaparecido. El gusto y el olfato mejoran notablemente.
- A las 72 horas, respirar se hace mucho más sencillo. Los bronquios se relajan y se incrementan los niveles de energía.
- De 2 a 12 semanas, la circulación sanguínea mejora. La función pulmonar mejora un 30 %.
- De 3 a 9 meses, la tos, los “pitidos” y los problemas de respiración mejoran. También se reducen los riesgos de infecciones.
- En 12 meses, el riesgo de paro cardíaco se reduce a la mitad con respecto al riesgo del fumador.
- En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón también se ve disminuido a la mitad, comparado con el mismo riesgo que sufre un fumador.
- En 15 años, el riesgo de paro cardíaco se reduce al que tiene una persona que jamás haya fumado.
Como ves, hacen falta 15 años de abstinencia total para resarcir todos los daños que el tabaco puede llegar a producirte. Decídete. Mientras más tardes en dejarlo, más te costará. Quizá los consejos de esta página puedan llegar ayudarte.
Consejos para dejar el tabaco
- Haz una lista de las razones, que en tu caso particular, estén en favor y en contra del hábito de fumar.
- Seguro que te ayuda leer cierta documentación sobre el tema. El libro “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo” o algunas de las páginas web que te ofrecemos en nuestra sección “Directorio web” puede ser un buen comienzo.
- Elige qué día vas a dejarlo. Anótalo debajo de la lista (Por ejemplo, “15 días a partir de este momento”). Tu trabajo hasta que llegue “el día D” tiene que ser:
- Reducir paulatinamente el número de cigarros diarios que fumas.
- Reducir poco a poco la cantidad de cigarro que fumas. Cada vez apagarás tu cigarrillo antes.
- Reflexiona. Tienes que pensar mucho sobre las razones que te indujeron a empezar a fumar, sobre las razones por las que hoy sigues fumando y, sobre todo, evalúa tus aciertos y errores en anteriores intentos para dejar de fumar.
- Crea un registro de tu hábito durante todo este lapso de tiempo, llenando la planilla de control y seguimiento con todas las filas que necesites (te rellenamos algunas filas de la tabla con ciertos ejemplos que te darán una idea de cómo rellenarla). Sería conveniente portar un papel y un bolígrafo donde ir rellenando los datos en aquellos momentos en los que te enciendes un cigarro. Detalla cuáles son tus cigarros más importantes y cuáles son más prescindibles:
Fecha Hora Nº de cigarro Situación Ideas asociadas Observaciones Otras Al levantarse Qué día me espera… Empiezo el día tosiendo… Al ir al trabajo Qué mal tiempo… ¿Arreglará el tiempo un cigarro?… Al tomar un café Necesitaba descansar… Para charlar sí, pero… - Según los resultados que puedas analizar de la tabla que has rellenado, marca los cigarrillos que irás dejando de fumar la próxima semana (siempre empezando por los poco deseados).
- Durante este periodo de preparación:
- No consumas cigarrillos enteros. Procura apagarlos cada vez antes.
- Retrasa todo lo que puedas el primer cigarrillo del día, cada día, retrásalo un poquito más.
- Cambia de mano al fumar, te ayudará en adelante para que no sientas la necesidad de tener un cigarrillo en la mano. Quizá también te ayude cambiar de marca de cigarrillos (por una que te guste menos o con menor porcentaje de nicotina), o incluso pasarte al tabaco de liar.
- Repite todas las noches, por lo menos 10 veces, una de tus razones para no fumar más cigarrillos.
- Imaginación. Puedes dedicar tiempo a imaginarte muy enfermo por el hecho de fumar; también imagina situaciones positivas por dejarlo: mayor salud, menor cansancio….
- Durante este lapso, fortifica tu decisión de dejar de fumar. Investiga tus motivaciones y dificultades y toma nota de ellas.
- Según tu situación, quizá fuera bueno que hicieras pública tu decisión de dejar de fumar, comprométete con tu familia y tus amigos en que “esta vez es definitiva”. Pon carteles con el mensaje en tu trabajo, en tu mesa, en casa; ponte avisos…. Para cuando lo dejes:
- Pide que no te dejen fumar. Si te ven un cigarrillo, que te lo quiten.
- Que no te ofrezcan ni te pidan tabaco. Rechaza si te ofrecen. Este punto es importante.
- Que no fumen ante ti (si no te queda más remedio, puedes abandonar la sala).
- Que te quiten el paquete si llevas encima.
- Que te recuerden (o te recuerdes a ti mismo) varias veces al día tu intención de no fumar.
- Que te ayuden y te animen en los momentos difíciles.
- Que te vigilen y te feliciten cuando lleves mucho tiempo sin fumar (establece intervalos cada vez más amplios… empezando por minutos u horas…).
- Pide a tu pareja, a una amiga o amigo que te acompañe en tus actividades; come bien, ve al cine o al teatro, haz ejercicio, da largas caminatas y bebe agua y zumos moderadamente. Analiza qué actividades te ayudarán a superar los primeros días de “abstinencia absoluta”.
- Ventila bien las habitaciones.
- Lava las cortinas, las sábanas, la ropa, las tapicerías (pinta las paredes si eso te ayuda).
- Si estás deprimid@, ansios@ o con cualquier otro problema, comunica tus síntomas. Plantéate el mejor momento de abandonar esta lacra, ciertamente existen momentos mejores y peores para conseguir tu objetivo.
- Mantén en tu recuerdo continuamente los elevados riesgos de fumar cigarrillo.
Segunda semana. Consejos para dejar el tabaco
Ya ha pasado tu primera semana. En ella, has tenido que aprender a conocer tu conducta como fumador(a). Ya sabes porqué fumas, cuántos cigarros fumas y en qué circunstancias y situaciones lo haces más frecuentemente. En esta segunda semana será conveniente que:
- Durante los tres primeros días de la semana elimina los cigarrillos “poco deseados”, no dejes de anotar en la planilla cada cigarrillo suprimido. Representa también gráficamente cómo se va reduciendo el número de cigarrillos diarios. Esta gráfica es un ejemplo de cómo te podría quedar la representación gráfica de tu registro:
- El resto de la semana, elimina también los cigarrillos “moderadamente deseados”.
- Confirma la fecha en la que dejarás totalmente de fumar, este es el momento de modificarla si por algún motivo así lo prefieres. En caso de tomarte un mes, las indicaciones de la segunda semana se aplicarán para los últimos quince días.
- Comunica cualquier dificultad que preveas para el momento en que dejarás de fumar totalmente.
- Perfecciona y profundiza durante esta semana el cambio de hábitos, camina mucho, báñate con agua caliente repetidas veces, gratifícate en cosas que siempre deseaste hacer y estás posponiendo.
- Trabaja, ocupa tu tiempo en tareas no relacionadas con fumar (por ejemplo deportes, billar o juegos de salón en donde no se fume).
- Comienza a hacer notar entre tus conocidos que, a partir de esta semana, tus relaciones con el cigarrillo no serán neutrales. Comienza a guardar o regalar ceniceros, encendedores y todo lo que tenga relación con el cigarrillo.
- No permitas que fumen en su presencia, – “estoy dejando…”-, te lo perdonarán.
- Respétate. Si logras dejar de fumar, otros logros tan importantes como éste te esperan.
El día que dejas de fumar. Consejos para dejar el tabaco
Llegó el día. Pon en práctica los conocimientos que has adquirido en el período de preparación: En este momento ya debes saber exactamente cuales son las situaciones que te resultarán más complicadas y los momentos que más asocias al tabaco. Todas estas conclusiones deberían haber sido determinadas mediante el seguimiento que has ido efectuando con la realización de la planilla de registro de tu consumo así como la gráfica de control. Debes tener muy claro, en esta etapa, la manera de evitarlas.
También te has tenido ya que haber deshecho de todos los objetos (ceniceros, cartones de tabaco, cerillas, mecheros, …) que te recuerden la tabaco.
También deberías tener ya estudiadas y probadas varias “actividades alternativas”, elegidas y realizadas durante el período de preparación.
Algunas actividades alternativas que pueden ser útiles:
- Habla con un amigo por teléfono o personalmente, si es posible, ex fumador.
- Toma mucha agua y zumos.
- Lee un libro o una revista.
- Escucha música.
- Masca chicle.
- Toma un baño relajante. Benefíciate de las técnicas de aromaterapia.
- Relájate durante 5 minutos y reflexiona acerca de las razones que le motivaron a dejarlo.
- Camina, corre, monta en bicicleta.
- Elige alguna actividad específica que te cause placer.
- Mantén las manos ocupadas en alguna actividad manual placentera.
- Ve a un restaurante y siéntate en el sector de los no fumadores.
- Ocúpate en alguna actividad productiva o placentera esto aleja con seguridad los pensamientos peligrosos.
- Realiza actividades que desees hacer y que siempre has pospuesto con excusas.
Un plan para el primer día
Este día levántate con un poco más de tiempo, un cuarto de hora o media hora antes de tu horario habitual. Necesitas un poco de tiempo para emprender esta jornada difícil. Al despertarte no pienses que no volverás a fumar nunca más. Ponte objetivos cortos. Piensa tan sólo en que “hoy no voy a fumar” y que respetarás esta decisión cada vez que tengas ganas de encender un cigarrillo. Empieza el día regalando aire a tus pulmones en lugar de humo. Un poco de ejercicio o un corto paseo no te vendrían mal. Practica respiraciones profundas en un lugar donde dispongas de aire puro. Relájate notando cómo el aire entra en tus pulmones.
- Bebe mucha agua y toda clase de zumos de frutas (preferentemente naturales) y ricos en vitamina C. Esta vitamina te ayudará a eliminar más rápidamente la concentración de nicotina en tu organismo. Repite esta acción tres o más veces al día.
- Elimina, por ahora, las bebidas alcohólicas o los estimulantes como cualquier bebida que sea compañera de tus cigarrillos, por ejemplo, el café. Beber alcohol y fumar es una de las conexiones más fuertes y más difíciles de controlar. Evitar bebidas excitantes favorecerá que estés más relajado.
- Los alimentos ricos en vitamina B (pan integral, cereales, arroz integral, etcétera.) son muy aconsejables. Puedes reforzar la toma de esta vitamina añadiendo a tu dieta germen de trigo, levadura de cerveza, o, directamente, vitamina B.
- Toma alimentos ligeros. Las comidas pesadas te perjudicarán al disminuir tu nivel de autocontrol, tan necesario en estos primeros días. Después de comer no te dejes caer en tu sillón preferido para leer o ver la televisión. Por el contrario, haz un poco de ejercicio. Levántate inmediatamente después de terminar tu comida y lávate los dientes, sal a pasear un poco, lava los platos, juega con algo o con alguien.
- No te preocupes si hoy o durante toda la semana tienes que cambiar tus hábitos. No te alarmes, será algo temporal. Te vendrá bien evitar temporalmente en la medida de tus posibilidades aquellas actividades en las que antes fumabas inexcusablemente.
- Cada vez que tengas ganas de fumar, bebe agua a sorbos, despacio, y piensa a la vez que el agua corre por el interior de todo tu cuerpo, limpiándolo de nicotina por fuera y por dentro, y que te hace sentirte bien, te tranquiliza y desaparece el ansia de fumar. Respira hondo, manteniendo el aire… y así un mínimo de 5 veces seguidas, a la vez que imaginas tu cuerpo lleno de oxígeno que te limpia y purifica, haciendo desaparecer la nicotina que provoca la necesidad física de fumar. Mira el reloj y espera medio minuto. Verás que estas ganas se van como han venido, sólo tienes que dejarlas pasar.
- Simula que fumas aspirando y soplando, usando, si quieres, un bolígrafo, una pipeta de mentol…. Sustituye el cigarrillo de la mano por otro objeto, un bolígrafo por ejemplo.
- Recuerda que cada día que pases sin fumar, tu deseo por esta droga será menor.
A partir de ahora… Consejos para dejar el tabaco
Esperamos que todas nuestras indicaciones te hayan servido para hacer más fácil tu objetivo. Cada día te resultará más sencillo afrontar tu vida como ex-fumador(a). Aún así, nunca olvides nuestros últimos consejos para que todo tu esfuerzo tenga el mejor de los resultados:
- Abstinencia total de tabaco.
- Anota y describe todos los beneficios que notas en tu organismo después de estas semanas de reducción paulatina. Comparte con tus conocidos fumadores las ventajas de tu actual posición como ex-fumador(a).
- Cuando acabe la semana, anota tus sensaciones de esta primera semana sin tabaco.
- Repasa las creencias erróneas sobre el tabaco: relajante, que ayuda a adelgazar, que es un eficaz antiestrés.
- Refuerza las creencias positivas de dejar de fumar y plantéate la vida futura como no fumador: más ejercicio, sustitúyelo por líquidos saludables etc.
- Nunca ofrezcas cigarrillos, no pongas cigarrillos cuando tengas invitados a comer, resulta tan hospitalario como ofrecerles veneno para ratones.
- Nunca compres o lleves cigarrillos, si alguien los pide explícale en la forma más diplomática posible que te has impuesto como norma no tener nada que ver con los cigarrillos.
- Nunca le enciendas un cigarrillo a nadie, aunque peques de descortés.
- No tengas ceniceros, ni encendedores en tu casa, ni en tu lugar de trabajo. Si algún invitado quiere fumar le alcanzarás algún cenicero que esté guardado, a fin de evitar que ensucie todo.
- Nunca regales cigarrillos, mecheros o publicidad vinculada al hábito de fumar.
La vida es mucho más saludable sin tabaco; si en esta ocasión no has estado preparad@ para afrontar todas las pautas que te hemos marcado, visita nuestra guía de consejos “Frente a la recaída” y vuelve a empezar, nunca es tarde. Si lo has logrado de un tirón, ¡¡¡enhorabuena!!!.
Información obtenida de:
Dejardefumar.com.ar ![]()
Hoynofumo.com ![]()
Parasaber.com ![]()
http://ideasdejardefumar.googlepages.com/
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Otras drogas
El tabaco es una droga, no lo dudes. Cumple todos los requisitos de su definición: provoca adicción física, psicológica y tolerancia, y su retirada causa síndrome de abstinencia. Pero el tabaco no es la única sustancia con la que hay que mantener una actitud de absoluto rechazo; esta definición es el punto en común para cada una de las áreas de esta sección. Todas las sustancias que aquí te desarrollaremos cumplen otra máxima: los efectos de su consumo en el cuerpo humano son devastadores. Así pues, te invitamos a “navegar” por este monográfico sobre los efectos, mitos y mentiras, riesgos y dependencias de muy diversas sustancias que pueden convertir tu vida en un absoluto infierno:
El diccionario de las drogas
El ABC de las drogas
En este área pondremos a tu disposición un glosario de definiciones que resumirán los puntos más importantes que se desarrollarán en esta sección, se trata de un documento que resumirá los aspectos más importantes de estas sustancias. [accede...]
Alcohol
Se trata de otra de las drogas más tolerada por la sociedad, pero puede llegar a ser tan devastadora como las peores: Está intimamente ligada a accidentes de tráfico, violencia doméstica, violencia callejera, problemas de salud… El alcohol puede hundirte. [accede...]
Cannabis y derivados.
Marihuana
La gente relaja su opinión sobre todos los derivados del cannabis porque quizá no conoce los efectos que causa sobre el organismo. Utilizar como excusa sus usos médicos no justifica el consumo lúdico y descontrolado. Súmale las consecuencias del tabaco a los efectos adversos del cannabis en tu organismo. [accede...].
Cocaína
El consumo de esta droga ha aumentado de manera alarmante. La cocaína es muy adictiva y apostamos a que sus efectos estimulantes temporales no valen lo suficiente como para acabar echando a perder tu vida. [accede...].
Heroína
Los consumidores de esta droga describen la heroína como una “Muerte en vida”. Su consumo alcanzó su auge en los años ochenta, pero esta basura inyectable se llevó tantas vidas que hoy en día su consumo no deja de descender. [accede...]
Drogas de síntesis y resto de drogas
Metanfetaminas, éxtasis, éxtasis líquido, pcp, ketamina, …
Existen muchas otras drogas que intentan dar respuesta química ante sentimientos y estados humanos, pero el precio es demasiado elevado. ¿Pagarías con tu vida?. [accede...].
Directorio web de sitios contra las drogas
Existen en Internet otros sitios en castellano que podrán ayudarte a conocer más los efectos y riesgos de todas estas drogas. Mientras más las conozcas, más claro tendrás que no cuestan lo que valen. Si necesitas ayuda, déjate ayudar. [accede...].
Documentación
Guías explicativas sobre drogas:
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Métodos de consumo
Diferentes formas para el mismo riesgo. Otros métodos de consumo de tabaco
En contra de las opiniones que las tabacaleras difunden e intentan inculcar, fumar un cigarro tiene similares consecuencias que mascar tabaco o fumar tabaco en pipa y pipas de agua.
NO existe consumo seguro ni inocuo de tabaco. Por la naturaleza de la materia prima de esta droga (planta de tabaco), cualquier tipo de consumo tendrá repercusiones en la salud y la calidad de vida de la persona que lo consume y de las que se encuentren a su alrededor.
Por ello, desde esta Web procuraremos desarrollar toda la información posible acerca de los efectos que pueden ocasionar las diferentes formas de consumo del tabaco y sus derivados.
Pipas de agua
(Narguile, Narguilé, Narghile, Hookah, Shisha, Kalyan, Waterpipe, Water pipe, Chicha, Pipe à eau, Cachimba)
Un estudio publicado por la Academia Americana de Pediatría alerta sobre el riesgo de fumar en pipa de agua. Las consecuencias, según el informe, son similares a las del consumo de cigarrillos además de un riesgo añadido de infección. Conoce más acerca de las consecuencias que produce este hábito. [accede...]
Fumar en pipa
Las pipas suelen ser la excusa preferida de las tabacaleras como sustitutivo a los cigarros y puros. En contra de lo que muchas alegan, fumar en pipa tiene consecuencias nefastas para la salud. Entra en la siguiente página y descubre los resultados sobre diferentes estudios realizados al respecto. [accede...]
Documentación
Documento íntegro de la OMS
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