• No hay categorías

Posts Tagged ‘Dejar de fumar’

Consejos para dejar de fumar

A lo mejor, una de los proyectos más complicados para una persona puede ser dejar de fumar. Dejarlo quizá te supondrá un gran esfuerzo, aumentará tu nerviosismo, tu irritación, tu ansiedad…. Cualquier esfuerzo constituirá un enorme beneficio. Pero déjate ayudar, nuestro primer consejo es ese: tendrás más probabilidades de éxito si te pones en manos de profesionales. No esperes dejarlo de un día para otro, planifícate, y si lo ves necesario, asesórate para ayudarte con técnicas que se comercialicen, mejora tu dieta y cambia tus hábitos los primeros días.
Esta es la parte difícil… pero ¿qué te parece si comenzamos por las buenas noticias?:

¿Qué ocurrirá cuándo dejes de fumar?

Tan pronto como dejes de fumar, tu cuerpo te lo va a agradecer profundamente y va a emprender una tarea de reparación del daño que el consumo de tabaco le ha provocado. De este modo, comenzarán una serie de cambios en beneficio de tu salud. La American Cancer Society detalla dichos cambios.

  • A las ocho horas, los niveles de oxígeno en la sangre vuelven a su estado normal, y los de nicotina y dióxido de carbono se reducen a la mitad.
  • A las 24 horas, el dióxido de carbono abandona el cuerpo y los pulmones empiezan a expulsar las mucosidades. Disminuyen los riesgos de infarto.
  • A las 48 horas, la nicotina ha desaparecido. El gusto y el olfato mejoran notablemente.
  • A las 72 horas, respirar se hace mucho más sencillo. Los bronquios se relajan y se incrementan los niveles de energía.
  • De 2 a 12 semanas, la circulación sanguínea mejora. La función pulmonar mejora un 30 %.
  • De 3 a 9 meses, la tos, los “pitidos” y los problemas de respiración mejoran. También se reducen los riesgos de infecciones.
  • En 12 meses, el riesgo de paro cardíaco se reduce a la mitad con respecto al riesgo del fumador.
  • En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón también se ve disminuido a la mitad, comparado con el mismo riesgo que sufre un fumador.
  • En 15 años, el riesgo de paro cardíaco se reduce al que tiene una persona que jamás haya fumado.

Como ves, hacen falta 15 años de abstinencia total para resarcir todos los daños que el tabaco puede llegar a producirte. Decídete. Mientras más tardes en dejarlo, más te costará. Quizá los consejos de esta página puedan llegar ayudarte.

Consejos para dejar el tabaco

  1. Haz una lista de las razones, que en tu caso particular, estén en favor y en contra del hábito de fumar.
  2. Seguro que te ayuda leer cierta documentación sobre el tema. El libro “Es fácil dejar de fumar si sabes cómo” o algunas de las páginas web que te ofrecemos en nuestra sección “Directorio web” puede ser un buen comienzo.
  3. Elige qué día vas a dejarlo. Anótalo debajo de la lista (Por ejemplo, “15 días a partir de este momento”). Tu trabajo hasta que llegue “el día D” tiene que ser:
    1. Reducir paulatinamente el número de cigarros diarios que fumas.
    2. Reducir poco a poco la cantidad de cigarro que fumas. Cada vez apagarás tu cigarrillo antes.
  4. Reflexiona. Tienes que pensar mucho sobre las razones que te indujeron a empezar a fumar, sobre las razones por las que hoy sigues fumando y, sobre todo, evalúa tus aciertos y errores en anteriores intentos para dejar de fumar.
  5. Crea un registro de tu hábito durante todo este lapso de tiempo, llenando la planilla de control y seguimiento con todas las filas que necesites (te rellenamos algunas filas de la tabla con ciertos ejemplos que te darán una idea de cómo rellenarla). Sería conveniente portar un papel y un bolígrafo donde ir rellenando los datos en aquellos momentos en los que te enciendes un cigarro. Detalla cuáles son tus cigarros más importantes y cuáles son más prescindibles:
    Fecha Hora Nº de cigarro Situación Ideas asociadas Observaciones Otras
    Al levantarse Qué día me espera… Empiezo el día tosiendo…  
          Al ir al trabajo Qué mal tiempo… ¿Arreglará el tiempo un cigarro?…  
          Al tomar un café Necesitaba descansar… Para charlar sí, pero…
  6. Según los resultados que puedas analizar de la tabla que has rellenado, marca los cigarrillos que irás dejando de fumar la próxima semana (siempre empezando por los poco deseados).
  7. Durante este periodo de preparación:
    1. No consumas cigarrillos enteros. Procura apagarlos cada vez antes.
    2. Retrasa todo lo que puedas el primer cigarrillo del día, cada día, retrásalo un poquito más.
    3. Cambia de mano al fumar, te ayudará en adelante para que no sientas la necesidad de tener un cigarrillo en la mano. Quizá también te ayude cambiar de marca de cigarrillos (por una que te guste menos o con menor porcentaje de nicotina).
    4. Repite todas las noches, por lo menos 10 veces, una de tus razones para no fumar más cigarrillos.
    5. Imaginación. Puedes dedicar tiempo a imaginarte muy enfermo por el hecho de fumar; también imagina situaciones positivas por dejarlo: mayor salud, menor cansancio….
    6. Durante este lapso, fortifica tu decisión de dejar de fumar. Investiga tus motivaciones y dificultades y toma nota de ellas.
    7. Según tu situación, quizá fuera bueno que hicieras pública tu decisión de dejar de fumar, comprométete con tu familia y tus amigos en que “esta vez es definitiva”. Pon carteles con el mensaje en tu trabajo, en tu mesa, en casa; ponte avisos…. Para cuando lo dejes:
      • Pide que no te dejen fumar. Si te ven un cigarrillo, que te lo quiten.
      • Que no te ofrezcan ni te pidan tabaco. Rechaza si te ofrecen. Este punto es importante.
      • Que no fumen ante ti (si no te queda más remedio, puedes abandonar la sala).
      • Que te quiten el paquete si llevas encima.
      • Que te recuerden (o te recuerdes a ti mismo) varias veces al día tu intención de no fumar.
      • Que te ayuden y te animen en los momentos difíciles.
      • Que te vigilen y te feliciten cuando lleves mucho tiempo sin fumar (establece intervalos cada vez más amplios… empezando por minutos u horas…).
    8. Pide a tu pareja, a una amiga o amigo que te acompañe en tus actividades; come bien, ve al cine o al teatro, haz ejercicio, da largas caminatas y bebe agua y zumos moderadamente. Analiza qué actividades te ayudarán a superar los primeros días de “abstinencia absoluta”.
    9. Ventila bien las habitaciones.
    10. Lava las cortinas, las sábanas, la ropa, las tapicerías (pinta las paredes si eso te ayuda).
    11. Si estás deprimid@, ansios@ o con cualquier otro problema, comunica tus síntomas. Plantéate el mejor momento de abandonar esta lacra, ciertamente existen momentos mejores y peores para conseguir tu objetivo.
    12. Mantén en tu recuerdo continuamente los elevados riesgos de fumar cigarrillo.

Segunda semana. Consejos para dejar el tabaco

Ya ha pasado tu primera semana. En ella, has tenido que aprender a conocer tu conducta como fumador(a). Ya sabes porqué fumas, cuántos cigarros fumas y en qué circunstancias y situaciones lo haces más frecuentemente. En esta segunda semana será conveniente que:

    1. Durante los tres primeros días de la semana elimina los cigarrillos “poco deseados”, no dejes de anotar en la planilla cada cigarrillo suprimido. Representa también gráficamente cómo se va reduciendo el número de cigarrillos diarios. Esta gráfica es un ejemplo de cómo te podría quedar la representación gráfica de tu registro:
  1. El resto de la semana, elimina también los cigarrillos “moderadamente deseados”.
  2. Confirma la fecha en la que dejarás totalmente de fumar, este es el momento de modificarla si por algún motivo así lo prefieres. En caso de tomarte un mes, las indicaciones de la segunda semana se aplicarán para los últimos quince días.
  3. Comunica cualquier dificultad que preveas para el momento en que dejarás de fumar totalmente.
  4. Perfecciona y profundiza durante esta semana el cambio de hábitos, camina mucho, báñate con agua caliente repetidas veces, gratifícate en cosas que siempre deseaste hacer y estás posponiendo.
  5. Trabaja, ocupa tu tiempo en tareas no relacionadas con fumar (por ejemplo deportes, billar o juegos de salón en donde no se fume).
  6. Comienza a hacer notar entre tus conocidos que, a partir de esta semana, tus relaciones con el cigarrillo no serán neutrales. Comienza a guardar o regalar ceniceros, encendedores y todo lo que tenga relación con el cigarrillo.
  7. No permitas que fumen en su presencia, – “estoy dejando…”-, te lo perdonarán.
  8. Respétate. Si logras dejar de fumar, otros logros tan importantes como éste te esperan.

El día que dejas de fumar. Consejos para dejar el tabaco

Llegó el día. Pon en práctica los conocimientos que has adquirido en el período de preparación: En este momento ya debes saber exactamente cuales son las situaciones que te resultarán más complicadas y los momentos que más asocias al tabaco. Todas estas conclusiones deberían haber sido determinadas mediante el seguimiento que has ido efectuando con la realización de la planilla de registro de tu consumo así como la gráfica de control. Debes tener muy claro, en esta etapa, la manera de evitarlas.
También te has tenido ya que haber deshecho de todos los objetos (ceniceros, cartones de tabaco, cerillas, mecheros, …) que te recuerden la tabaco.
También deberías tener ya estudiadas y probadas varias “actividades alternativas”, elegidas y realizadas durante el período de preparación.
Algunas actividades alternativas que pueden ser útiles:

  • Habla con un amigo por teléfono o personalmente, si es posible, ex fumador.
  • Toma mucha agua y zumos.
  • Lee un libro o una revista.
  • Escucha música.
  • Masca chicle.
  • Toma un baño relajante. Benefíciate de las técnicas de aromaterapia.
  • Relájate durante 5 minutos y reflexiona acerca de las razones que le motivaron a dejarlo.
  • Camina, corre, monta en bicicleta.
  • Elige alguna actividad específica que te cause placer.
  • Mantén las manos ocupadas en alguna actividad manual placentera.
  • Ve a un restaurante y siéntate en el sector de los no fumadores.
  • Ocúpate en alguna actividad productiva o placentera esto aleja con seguridad los pensamientos peligrosos.
  • Realiza actividades que desees hacer y que siempre has pospuesto con excusas.

Un plan para el primer día

Este día levántate con un poco más de tiempo, un cuarto de hora o media hora antes de tu horario habitual. Necesitas un poco de tiempo para emprender esta jornada difícil. Al despertarte no pienses que no volverás a fumar nunca más. Ponte objetivos cortos. Piensa tan sólo en que “hoy no voy a fumar” y que respetarás esta decisión cada vez que tengas ganas de encender un cigarrillo. Empieza el día regalando aire a tus pulmones en lugar de humo. Un poco de ejercicio o un corto paseo no te vendrían mal. Practica respiraciones profundas en un lugar donde dispongas de aire puro. Relájate notando cómo el aire entra en tus pulmones.

  • Bebe mucha agua y toda clase de zumos de frutas (preferentemente naturales) y ricos en vitamina C. Esta vitamina te ayudará a eliminar más rápidamente la concentración de nicotina en tu organismo. Repite esta acción tres o más veces al día.
  • Elimina, por ahora, las bebidas alcohólicas o los estimulantes como cualquier bebida que sea compañera de tus cigarrillos, por ejemplo, el café. Beber alcohol y fumar es una de las conexiones más fuertes y más difíciles de controlar. Evitar bebidas excitantes favorecerá que estés más relajado.
  • Los alimentos ricos en vitamina B (pan integral, cereales, arroz integral, etcétera.) son muy aconsejables. Puedes reforzar la toma de esta vitamina añadiendo a tu dieta germen de trigo, levadura de cerveza, o, directamente, vitamina B.
  • Toma alimentos ligeros. Las comidas pesadas te perjudicarán al disminuir tu nivel de autocontrol, tan necesario en estos primeros días. Después de comer no te dejes caer en tu sillón preferido para leer o ver la televisión. Por el contrario, haz un poco de ejercicio. Levántate inmediatamente después de terminar tu comida y lávate los dientes, sal a pasear un poco, lava los platos, juega con algo o con alguien.
  • No te preocupes si hoy o durante toda la semana tienes que cambiar tus hábitos. No te alarmes, será algo temporal. Te vendrá bien evitar temporalmente en la medida de tus posibilidades aquellas actividades en las que antes fumabas inexcusablemente.
  • Cada vez que tengas ganas de fumar, bebe agua a sorbos, despacio, y piensa a la vez que el agua corre por el interior de todo tu cuerpo, limpiándolo de nicotina por fuera y por dentro, y que te hace sentirte bien, te tranquiliza y desaparece el ansia de fumar. Respira hondo, manteniendo el aire… y así un mínimo de 5 veces seguidas, a la vez que imaginas tu cuerpo lleno de oxígeno que te limpia y purifica, haciendo desaparecer la nicotina que provoca la necesidad física de fumar. Mira el reloj y espera medio minuto. Verás que estas ganas se van como han venido, sólo tienes que dejarlas pasar.
  • Simula que fumas aspirando y soplando, usando, si quieres, un bolígrafo, una pipeta de mentol…. Sustituye el cigarrillo de la mano por otro objeto, un bolígrafo por ejemplo.
  • Recuerda que cada día que pases sin fumar, tu deseo por esta droga será menor.

A partir de ahora… Consejos para dejar el tabaco

Esperamos que todas nuestras indicaciones te hayan servido para hacer más fácil tu objetivo. Cada día te resultará más sencillo afrontar tu vida como ex-fumador(a). Aún así, nunca olvides nuestros últimos consejos para que todo tu esfuerzo tenga el mejor de los resultados:

  • Abstinencia total de tabaco.
  • Anota y describe todos los beneficios que notas en tu organismo después de estas semanas de reducción paulatina. Comparte con tus conocidos fumadores las ventajas de tu actual posición como ex-fumador(a).
  • Cuando acabe la semana, anota tus sensaciones de esta primera semana sin tabaco.
  • Repasa las creencias erróneas sobre el tabaco: relajante, que ayuda a adelgazar, que es un eficaz antiestrés.
  • Refuerza las creencias positivas de dejar de fumar y plantéate la vida futura como no fumador: más ejercicio, sustitúyelo por líquidos saludables etc.
  • Nunca ofrezcas cigarrillos, no pongas cigarrillos cuando tengas invitados a comer, resulta tan hospitalario como ofrecerles veneno para ratones.
  • Nunca compres o lleves cigarrillos, si alguien los pide explícale en la forma más diplomática posible que te has impuesto como norma no tener nada que ver con los cigarrillos.
  • Nunca le enciendas un cigarrillo a nadie, aunque peques de descortés.
  • No tengas ceniceros, ni encendedores en tu casa, ni en tu lugar de trabajo. Si algún invitado quiere fumar le alcanzarás algún cenicero que esté guardado, a fin de evitar que ensucie todo.
  • Nunca regales cigarrillos, mecheros o publicidad vinculada al hábito de fumar.

La vida es mucho más saludable sin tabaco; si en esta ocasión no has estado preparad@ para afrontar todas las pautas que te hemos marcado, visita nuestra guía de consejos “Frente a la recaída” y vuelve a empezar, nunca es tarde. Si lo has logrado de un tirón, ¡¡¡enhorabuena!!!.

Documentación relacionada

Documentación - Guía para dejar de fumar de la Asociación Española Contra el Cáncer

Documentación – Guía para dejar de fumar de la Asociación Española Contra el Cáncer

Documentación - Guía para dejar de fumar del Ministerio de Sanidad y Consumo de España

Documentación – Guía para dejar de fumar del Ministerio de Sanidad y Consumo de España

Usted puede dejar de fumar – Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

Usted puede dejar de fumar – Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

Descargar libro – Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

Información obtenida de:

Dejardefumar.com.ar Hoynofumo.com Parasaber.com
http://ideasdejardefumar.googlepages.com/

14 comments - What do you think?  Posted by Staff - 18 Septiembre 2013 at 8:42

Categories:   Tags: , , , ,

¡¡¡No pongas excusas!!!

¡¡¡No pongas excusas para dejar de fumar!!!

¿Eres joven?, ¿perteneces al grupo de la “tercera juventud”?, ¿crees que no podrás dejar de fumar o piensas que puedes engordar?. Siempre puede ser un buen momento para dejar de fumar. En este área podrás ver nuestras respuestas a ciertos argumentos que los fumadores se ponen para evitar dejar el tabaco. ¿Crees que tu argumento no está reflejado en esta página?. Escríbenos a través de nuestro área de Contacto si no encuentras respuesta a tus excusas para no dejar de fumar. Intentaremos, de esta forma, ampliar este área dándole respuesta a todos vuestros correos electrónicos.

También puedes visitar el vídeo explicativo sobre los mitos del tabaco, que resume algunas de las excusas más frecuentes desarrolladas en esta página.

“Soy demasiado viejo, el daño ya está hecho”

Fumar puede complicar la solución y cura de muchas enfermedades. Además, el riesgo de enfermar disminuye desde el primer momento en que lo dejas. Incluso personas en la octava década de su vida pueden beneficiarse de una larga vida. Nunca se es demasiado viejo.

“Soy joven y no me siento mal”

Nunca es demasiado pronto para dejar de fumar. Si somos jóvenes y no estamos enfermos, mejoraremos el funcionamiento de nuestro corazón y pulmones y por consiguiente nuestro rendimiento, alejando el riesgo de padecer cualquier enfermedad relacionada con el tabaquismo. En consecuencia, respiraremos mejor, nos fatigaremos menos y rendiremos mejor ante cualquier esfuerzo.

Dejarlo nos aportará sensaciones muy placenteras: mejor olfato, mayor disfrute de los sabores de las comidas, evitar un mal olor en la ropa y sobre todo estar satisfecho con uno mismo.

“No soportaría el estrés”

Ello es porque tu organismo se ha acostumbrado a la nicotina. Así que, es natural que te sientas más relajado cuando consigues la nicotina de la que dependes. Pero no existe evidencia alguna de que fumar ayude a controlar el estrés. La nicotina es un estimulante que aumenta la frecuencia cardiaca y estimula el cerebro. Si tus niveles de nicotina descienden, empiezas a sentirte nervioso debido a los síntomas del síndrome de abstinencia. Fumar para aliviar los síntomas de la abstinencia, te hará sentirte menos estresado, pero este estrés no es el mismo que el ansia por la nicotina. Si te sientes estresado, intenta ayudarte con técnicas de relajación, en vez de con el tabaco. Además, pasadas unas semanas sin fumar, muchos fumadores se sienten menos nerviosos y aprenden a relajarse sin fumar. Se dan cuenta entonces de que son capaces de un mayor autocontrol.

“Ahora no es un buen momento”

Existen momentos mejores que otros. Lo mejor es dejarlo cuando no estés atravesando una época particularmente estresante, pero no emplees esto como una continua excusa para seguir aplazándolo. Si te sientes realmente estresado, procura solucionar esta situación antes de dejar de fumar. Hazlo lo antes posible, que es muy fácil encontrar excusas para no hacerlo nunca, y cuanto más tiempo sigas fumando, más aumentará tu nivel de adicción.

“Mi abuelo fumó hasta los 90”

Naturalmente existen casos puntuales como ése, pero la probabilidad de que esto ocurra no es muy alta. Es la “excepción que confirma la regla”. Y una anécdota. La dura realidad es que la mitad de todos los fumadores muere por sus hábitos, y muchos otros sufrirán enfermedades crónicas a largo plazo. Está científicamente constatado que el tabaco acorta la esperanza de vida de los fumadores en 8-10 años o incluso más, provocándoles además una mala calidad de vida desde su juventud por las importantes enfermedades que se presentan (bronquitis, infarto de miocardio, cánceres, etcétera).

“Hay muchas otras cosas que pueden matarme”

¿Acaso fumar evitará que otras cosas puedan matarte?. Al contrario: fumar agravará cualquier otro problema de salud que te puedas encontrar en un futuro.

Es un mito pensar que fumar mata rápidamente. Las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco provocan años de sufrimiento, dolor e invalidez. Y no se trata de “unos años”: quienes fuman pierden una media de una década de vida.

“No tengo fuerza de voluntad”

La mayoría de los ex-fumadores intentaron dejarlo y fracasaron, pero siguieron intentándolo y finalmente alcanzaron el éxito. Hay quien lo consigue a la primera, pero la mayoría tiene que intentarlo varias veces. Como promedio se necesitan de tres a cuatro intentos para dejar de fumar de forma permanente. Por tanto, no consideres un fallo como un fracaso, sino un escalón en el trayecto hacia la meta final. De hecho, para algunos puede ser difícil pero para el resto es más fácil de lo que piensan. Cada día hay más gente que deja de fumar.

Tienes que conseguir fuerza de voluntad de forma gradual. Céntrate en la meta y recuerda los momentos en los que conseguiste las cosas que te habías propuesto. Piensa en lo que se siente cuando se toma una decisión y se alcanza el éxito. Además, si no lo intentas, nunca lo sabrás. Recuerda que puedes conseguirlo si te lo propones, aunque no sea a la primera (sólo uno de cada 4 lo logra en su primera tentativa).

“No sabría controlarme las ganas de fumar”

No, no lo es para la mayoría, pero los estudios realizados entre los ex-fumadores, se observa que les fue más fácil de lo que esperaban. Diez millones de personas lo han dejado en los 15 últimos años. Repara en todas las razones por las que quieres dejar de fumar: tu salud, tu condición física, tu aspecto, el ahorro, los efectos sobre tus familiares y amigos…. Recuerda que para controlarte y lograrlo has de tener en cuenta que la ansiedad constituye una parte normal de la abstinencia. Puedes aliviar la ansiedad de muy diversas maneras (masticando chicle, respirando lenta y profundamente, dándote un masaje en las sienes y la nuca, comiendo fruta, bebiendo abundante agua). Y no olvides que la mayoría de las veces la ansiedad dura sólo unos pocos minutos y remite.

“No quiero engordar”

Muchas personas que dejan de fumar no aumentan en absoluto de peso y en las que esto ocurre, el promedio es menos de 4 kg. El riesgo para la salud de 2 kilogramos extra es mucho menor que el riesgo de fumar. Si estás preocupado por aumentar de peso, vigila tu dieta, bebe mucha agua, evita los alimentos grasos y azucarados (tu sentido del gusto mejorará al dejar de fumar, los alimentos te empezarán a saber más dulces). Si tienes hambre, come fruta, apio, zanahoria cruda, etc.

¿No quieres engordar un par de kilos por estética?. Recuerda que el tabaco deteriora tu estética (olor corporal, envejecimiento prematuro, coloración y deterioro de las piezas dentales, …).

“El tabaco me estimula a estar activo”

La dificultad de concentración puede ser un síntoma inicial del síndrome de abstinencia, pero dura pocos días. Se pueden encontrar otros estímulos alternativos al tabaco. Precisamente los estudios en este campo han demostrado justo lo contrario: la disminución del rendimiento laboral en los fumadores. Los fumadores sienten la necesidad del tabaco para realizar algunas actividades determinadas. Pero no hay motivo alguno para no poder hacer lo mismo sin fumar. Más aún, muchas actividades, sobre todo las que implican esfuerzo físico, son más fáciles de realizar sin los niveles altos de carboxihemoglobina asociados al tabaco (más de 20% respecto al 1% en los no fumadores).

“El tabaco me relaja”

Sí. Lo que la gente percibe o espera del tabaco como posibles beneficios no son tales beneficios, son meras ilusiones. Tu tabaquismo es la fuente de tu ansiedad.

Aunque te sientas mejor cuando fumas, eso se debe básicamente a tu gran dependencia a la nicotina. Tras fumarte el último cigarro, el nivel de nicotina empieza a descender y aparece en ti el síndrome de abstinencia. Empiezas a sentirte tenso y sólo cuando vuelves a fumar empieza a reducirse este sentimiento. Al coger un cigarrillo puede parecer que te relajas, pero en realidad sólo estás aliviando temporalmente tu síndrome de abstinencia. Mira a tu alrededor: los fumadores no están más relajados que los no fumadores, ni en absoluto todos los ex-fumadores están más tensos o son obesos.

Cuando dejes de fumar, comprobarás que disfrutarás mucho más de los lugares libres de humo. Estarás más cómod@ y no estarás pendiente y agobiad@ por salir de ahí para poder fumar.

“Es mi único vicio”

Fumar te limita. Después de acabar con el tabaco, la vida será mucho más estimulante. Por ejemplo, entre otras cosas, disfrutarás más de las comidas ya que se potenciarán los sentidos del gusto y el olfato. Además, cualquier actividad física que realizas te resultará mucho, mucho más fácil.

El tabaco es un vicio caro. El dinero que dedicabas al tabaco puede invertirse ahora en otras muchas actividades mucho más útiles y reconfortantes.

“Fumo cigarrillos ‘Light’ ”

Los cigarrillos “light” son otra de las artimañas de las tabaqueras. Contienen las mismas sustancias peligrosas que el tabaco normal; el humo sigue entrando en tu sistema respiratorio a temperaturas exageradas; sólo se han reducido los niveles de nicotina y alquitranes. Muchos fumadores, para compensar los bajos niveles de nicotina de estos cigarrillos fuman más a menudo o inhalan con más intensidad. En consecuencia, aumenta la ingestión de otros tóxicos y mantienen o incluso aumentan los niveles de nicotina y alquitranes.

Los cigarrillos “light” ya han sido prohibidos en muchos países. Lo único que consiguen (y para eso lo crearon las tabaqueras) es bajar tu percepción de riesgo, para hacerte sentir más tranqui@ al fumar más.

“Fumo poco. Apenas afecta a mi salud”

Reducir el consumo de cigarrillos es un buen comienzo en el proceso de dejar el tabaco, pero NO resuelve tu problema. Muchos fumadores han reducido la dosis pero realizan inhalaciones más frecuentes y más intensas, por lo que mantienen la dependencia de la nicotina y vuelven a los niveles previos de consumo. Es mejor dejar de fumar completamente y si fumas poco, te será más sencillo superar las distintas fases de tu síndrome de abstinencia.

“Mi pareja fuma”

¿Le gustaría a ella dejarlo?. Compartir en pareja un proyecto como el de dejar de fumar aumenta las garantías de éxito. Si no es así, puedes crear un “espacio sin tabaco” en tu casa. Quien fume podrá hacerlo en una zona aislada del resto de las habitaciones. Todos los cigarrillos y ceniceros (y otros utensilios referentes al tabaco) estarán fuera de este “espacio sin tabaco”. Si tu pareja quiere dejarlo también, es importante que lo intentéis a la vez. Dejar de fumar puede mejorar la vida sexual de la pareja.

“Tendría mal humor en casa”

Tú, sin quererlo, estás ya molestando a tu familia con el humo del tabaco que fumas. Una vida más saludable para toda tu familia compensa con creces unas cuantas semanas de mal humor.

“El humo de los coches me hace el mismo mal que fumar”

De acuerdo en que el humo de los coches y la contaminación de las grandes ciudades es nocivo para las personas y el medio ambiente. ¿Acaso fumando evitas el efecto que te produce el humo de los coches o la polución?. Tú no puedes evitar que la contaminación de coches y fábricas afecte a tu salud. Al contrario: fumar agravará las consecuencias que produce sobre ti la contaminación.

Además de ello, ¿piensas que el humo de un coche incide sobre ti más que el de un cigarro?. Nada más equivocado: el humo de la combustión de un coche y el de un cigarro comparten un componente muy dañino para el organismo: el monóxido de carbono. Puedes conocer más acerca del monóxido de carbono en nuestra sección “Componentes de un cigarro“.

Aquí te mostramos los resultados de un estudio que contabiliza la presencia de CO en diferentes situaciones y la incidencia de este componente en el organismo:

La diferencia entre el CO de una ciudad y el CO de un cigarro es que el humo del cigarro se inhala en su totalidad e incide en tu cuerpo en mayor medida, mientras que la polución de una ciudad queda “diluida” en un espacio mucho más amplio.

“Soy consciente de lo dañino que es el tabaco para mí y no me importa lo que esta droga pueda llegar a ocasionarme”

Se trata del único argumento que sólo podemos respetar y acatar sin reservas.

Quizá pienses que el tabaco no te hace tanto daño como te describimos aquí. Aunque vas a padecer las consecuencias de fumar desde el primer día, el tabaco te ocasionará graves e irreversibles daños de manera lenta y dolorosa. Deberías ponerle fin a tu adicción antes de que experimentes los síntomas de las enfermedades más comprometidas a las que te arrastra tu tabaquismo.

Quizá sí que eres consciente de a dónde te está llevando esta droga y simplemente no quieres ponerle remedio. En ese caso, sólo podemos respetar tu opinión y queremos que sepas que aquí estaremos si en cualquier otra ocasión cambias de opinión. Mientras tanto, nunca olvides lo que tu tabaquismo le puede ocasionar también a las personas de tu alrededor.

Parte de la información obtenida de:

Unidad de tabaquismo de Sanitas
Documentación relacionada

Descargar libro - 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) - Editado por el Gobierno de Aragón

Descargar libro – 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) – Editado por el Gobierno de Aragón

Las 20 preguntas más frecuentes de los fumadores – Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria

Descargar libro – Las 20 preguntas más frecuentes de los fumadores – Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria

Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

Descargar libro – Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

15 comments - What do you think?  Posted by Staff - at 6:49

Categories:   Tags: , , , ,

Dejar de fumar

¿Conoces ya a tu enemigo?. ¿Ya has consultado los efectos y consecuencias de fumar?. Pues si comprendes que lo mejor para ti es dejar de fumar, estás en la sección adecuada.
Tienes que comprender que si quieres dejar de fumar, tu fuerza de voluntad es tu mejor arma. Por ello tener una decisión muy bien formada te ayudará en los momentos “de flaqueza”. Si ya tienes claro que el tabaco va acabando contigo lenta y dolorosamente, empieza ya a trabajar para poner fin a esta adicción.
En esta sección disponemos de un área en la que nos proponemos ayudarte a afianzar tu decisión de dejar el tabaco. En ¡¡¡No pongas excusas!!! encontrarás un argumentario con la respuesta a las excusas más comunes que un fumador se pone para aplazar su necesidad de dejar de fumar.
Tienes que tener claro que antes o después deberás dejar de fumar. Sabes que mientras más tiempo fumes, más grande es tu adicción al tabaco y más te costará abandonarlo. Por ello, te invitamos a ponértelo un poquito más fácil dejándolo cuando aún estás a tiempo.
Dejar de fumar es la parte complicada, la buena noticia es que desde el primer minuto en el que decidas dejar de fumar, tu cuerpo te lo irá agradeciendo devolviéndote paulatinamente aquello que el tabaco te arrebató. Recuperarás tus sentidos, tu capacidad pulmonar, mejorará tu sistema respiratorio y circulatorio… en nuestro área de consejos para dejar de fumar también podrás descubrir cómo va mejorando tu salud a medida que pasan los días sin estar atado a esta droga.

¡¡¡No pongas excusas!!!

¿Qué es lo que te impide dejar de fumar? Aquí se responden a algunos de los argumentos de fumadores para continuar con su adicción. ¿De verdad hay algo más importante que tu salud y la de los tuyos? [accede…].

Consejos para dejar de fumar

Aunque sólo tú podrás descubrir aquellas cosas que te hacen más fuerte en los momentos más duros, quizá alguno de estos consejos te pueda resultar de utilidad. Ojalá existiera un método definitivo, rápido y fácil para dejar de fumar. No existe tal, así que, mientras llega, tendrás que trabajar día a día. Serás tú quien venza esta adicción. Hasta donde nosotros podemos llegar, te aportamos una serie de consejos y un plan de trabajo para que te sea más fácil conseguir dejar los dichosos cigarrillos. [accede…].

Frente a la recaída

Quítate de la cabeza que la recaída es una derrota. ¡Nada más lejos de la realidad!. Una recaída te enseñará cuáles son tus puntos fuertes y cuáles deberás trabajar más. Vuelve a intentarlo. Cada intento hará más fácil tu triunfo [accede…].

Documentación

Documentación - Guía para dejar de fumar de la Asociación Española Contra el Cáncer

Documentación – Guía para dejar de fumar de la Asociación Española Contra el Cáncer

Documentación - Guía para dejar de fumar del Ministerio de Sanidad y Consumo de España

Documentación – Guía para dejar de fumar del Ministerio de Sanidad y Consumo de España

Usted puede dejar de fumar – Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

Usted puede dejar de fumar – Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo

Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

Descargar libro – Guía para dejar de fumar (reeditada) de la Asociación Española Contra el Cáncer

Documentación - 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) - Editado por el Gobierno de Aragón

Documentación – 50 Mitos del tabaco (Rodrigo Córdoba y Encarna Samitier) – Editado por el Gobierno de Aragón

Las 20 preguntas más frecuentes de los fumadores – Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria

Descargar libro – Las 20 preguntas más frecuentes de los fumadores – Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria

16 comments - What do you think?  Posted by Staff - 30 Agosto 2013 at 8:19

Categories:   Tags: , , , ,

Vídeo sobre los mitos del tabaco

A continuación os mostramos un excelente vídeo producido por la Asociación Española Contra el Cáncer y publicado en su canal de YouTube.

Resume a la perfección las respuestas a las justificaciones para no dejar de fumar que os desarrollamos en nuestra sección ¡¡¡No pongas excusas!!!:

Información obtenida de:

Asociación Española Contra el Cáncer

Be the first to comment - What do you think?  Posted by Staff - 25 Mayo 2013 at 10:39

Categories:   Tags: , , , , , ,

Frente a la recaída

Consejos para afrontar una recaída al dejar de fumar

El ex-fumador que hace poco ha dejado el hábito, tiene riesgos de recaer en él. Muchos fumadores que habían logrado dejarlo, vuelven a fumar. Las motivaciones que les ayudó a dejarlo, al sentirse bien, fueron olvidándose. Un buen día, con la naturalidad de los tiempos en que fumaban, encienden de nuevo un cigarrillo.
Para que un ex-fumador se mantenga en esta condición toda su vida, es necesario que adquiera ante esta droga una actitud de firme oposición a ésta. Esta actitud no tiene que ser expresamente de lucha, pero sí debe ser de inalterable y de persistente oposición. El ex-fumador se siente mucho mejor, por eso le sobran razones para no desear volver atrás.

Algunas preguntas sobre el síndrome de abstinencia al tabaco:

¿Cuanto dura el riesgo de recaída?:
A partir del tercer mes, el riesgo de reincidencia es menor, pero todavía es significativo hasta completar el primer año, superado ese lapso de tiempo, se considera que la adicción ha sido superada.
¿Ahora que dejé de fumar puedo ocasionalmente fumar un cigarrillo?
Categóricamente no. Recuerda que la dependencia que acabas de superar empezó por un cigarrillo. No corras el riesgo de “engancharte” otra vez.
¿Y si he recaído?
No te preocupes. Ya sabes que, de media, suelen ser necesarios tres intentos o más para conseguir tu victoria. Cualquier esfuerzo te ayudará a conocerte mejor y a adquirir un hábito correcto para tus futuros intentos.
Tienes que saber diferenciar cláramente los conceptos de caída y recaída: la recaída es volver a consumir cigarrillos de una forma habitual, sin embargo, la caída sólo supone un acontecimiento puntual. Es fumar un cigarrillo en una ocasión determinada, después de un tiempo sin fumar.
Una caída no implica una recaída, siempre y cuando se vuelva rápidamente a la abstinencia total. Si esto te ocurre, puedes aprovechar el suceso para ver dónde estuvo el error y buscar una estrategia alternativa al tabaco por si la situación vuelve a repetirse.

Afrontar una recaída:

Primero, detecta qué es lo que te ha producido bajar tu guardia. ¿Cuánto tiempo pasaste sin fumar?:
Si has recaído dentro de los primeros 15 días después de haber dejado de fumar, hay diversas causas posibles:

  • Puede ser que el tratamiento que hacías no fuera el adecuado. Es recomendable que consultes a un profesional (por ejemplo, un médico o farmacéutico) para conseguir una mejora o el cambio del tratamiento.
  • Puede ser que tu motivación para dejar de fumar no fuese demasiado alta.
  • Puede ser que no te encontrases en el momento más adecuado para dejar de fumar. A veces, en el caso de los fumadores que necesitan fumar para estimularse, es conveniente esperar una época de vacaciones o de bajo estrés, para dejar de fumar. En cambio, si se es un fumador que disfruta del placer de los cigarrillos y sólo fuma cuando está relajado, el mejor momento para dejarlo es una época de mucho trabajo.¿Hay algún miembro de tu familia que sea fumador@? Si es así, es más fácil recaer. Si ha sido por eso, pacta con él/ella unos espacios libres de humo, y hazle ver que su ayuda y colaboración es fundamental para que tú dejes de fumar.
  • ¿Algún amigo te ha ofrecido un cigarrillo y no has podido o no has querido rechazarlo?. Si ha sido así, comunica a tus amigos que has dejado de fumar y que no quieres que te ofrezcan más tabaco hasta que seas capaz de controlarte.

Si has recaído en el primer mes o mes y medio después de haber dejado de fumar:

  • Puede ocurrir que no has pensado en sustituir temporalmente los hábitos asociados con el tabaco por otro tipo de actividad. A lo mejor has perdido la confianza en ti mismo. No te desanimes, y piensa en tus motivos para dejar de fumar, y en que cuantas más veces lo intentes, antes lo conseguirás.
  • Quizá ha aparecido algún problema social o familiar que te ha hecho recaer. No te desanimes, deja pasar este mal momento y vuélvelo a intentar más adelante.
  • “Pensé que por uno no pasaría nada, pero después de éste me fumé otro, y otro, y otro…”. Esto se llama FANTASÍA DE CONTROL. Piensa que tú NUNCA podrás controlar al tabaco, sino al contrario, que el tabaco SIEMPRE te controlará a ti, ya que es una sustancia que te crea adición a causa de más de 400 sustancias potenciadotas de la nicotina.
  • “Engordé mucho”. Cuando se deja el tabaco, podemos engordar un máximo de 2,5 ó 3 kg. Este aumento te supondrá muchos menos perjuicios para tu salud que seguir fumando. Si el aumento de peso es superior, debes vigilar tu dieta:
    • No picar entre horas, y si se pica, que sean alimentos bajos en calorías, o alguna infusión.
    • Las bebidas y alimentos tienen que ser lights.
    • No comer alimentos muy condimentados. Mejor los cocinados al vapor o a la plancha.
    • Hacer cinco comidas pequeñas, en vez de tres grandes.
    • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas. Son el único alimento que no aporta ningún elemento necesario para la dieta, y en cambio, tienen muchas calorías.
    • Hacer ejercicio físico te ayudará a mantener el peso más bajo.

Si la recaída es posterior a los tres meses de haber dejado de fumar:

  • A lo mejor hace poco que has asistido a una boda, comunión o alguna fiesta familiar o de amigos, y pensaste que por uno no pasaría nada, y ahora ya vuelves a fumar igual que antes. Esto se llama FANTASÍA DE CONTROL. Piensa que tú NUNCA podrás controlar al tabaco, sino al contrario, que el tabaco SIEMPRE te controlará a ti, ya que es una sustancia que crea adicción.

Consejos para superar una recaída:

  • Identifica cuál ha sido el motivo de la recaída, e intenta evitarlo en el futuro.
  • Si has recaído, no te desesperes, piensa que cuantas más veces lo intentes, antes lo conseguirás.
  • Pide ayuda a los que te rodean (familiares, amigos, compañeros de trabajo), y recuerda que siempre tendrás el apoyo de tu médico y de tu farmacéutico.

Información obtenida de:

Dejardefumar.com.ar

http://www.farmaceuticonline.com

27 comments - What do you think?  Posted by Staff - 24 Mayo 2009 at 14:19

Categories:   Tags: , , ,