Incuso con el consumo de pequeñas cantidades, el alcohol incide en tu organismo, aprende cómo:
En pequeñas cantidades puede:
- Perturbar la razón y el juicio.
- Retardar los reflejos.
- Dificultar el habla y el control muscular.
- Provocar la pérdida del equilibrio.
- Disminuir la agudeza visual y auditiva.
- Relajar y disminuir la ansiedad.
- Dificultar la capacidad de reacción.
- Desinhibir, provocar sensación de euforia, locuacidad.
- Irritar las paredes del estómago e intestino.
- Provocar náuseas y vómitos por irritación de las paredes del estómago.
- Alterar la absorción de sustancias nutritivas, especialmente las vitaminas B.
- Dilatar o expandir los capilares de la piel.
Según diferentes parámetros como la cantidad de alcohol, antecedentes familiares, estado de salud, frecuencia de consumo, etcétera, un consumo de riesgo y continuado de alcohol arrastra antes o después a alguna o muchas de las diferentes afeciones y enfermedades que desarrollamos a continuación:
- Provocar pérdida de conocimiento.
- Dificultar la respiración.
- Producir gastritis crónica,
úlceras del estómago o duodeno y otras hemorragias digestivas.
- Alterar el funcionamiento general del hígado provocando un daño celular que se traduce, finalmente, en cirrosis hepática.
- Pancreatitis.
- Provocar una hepatitis aguda, que eventualmente puede llevar a la muerte.
- Hipertensión.
- Aumento de los triglicéridos y del colesterol LDL.
- En varones reducción de testosterona, pérdida de pelo facial, aumento del tamaño de las mamas, reducción de la libido e impotencia y en las mujeres amenorrea , anovulación y menopausia precoz.
- Hipoglucemia, cetoacidosis e hiperuricemia.
- Diferentes cánceres del tracto gastrointestinal (cáncer de esófago, estómago y de otras localizaciones).
- Causar la muerte por parálisis respiratoria y compromiso cardiovascular.
El siguiente cuadro determina los niveles de alcohol en sangre y los efectos que éstos conllevan sobre el organismo y la conducta. No obstante, es necesario determinar que el momento, la persona, la tolerancia al alcohol o el estado de ánimo influyen para padecer de maneras muy distintas los efectos del alcohol:
Gramos de alcohol por litro de sangre |
Estado mental |
Conducta |
Movimientos
y percepciones |
0 - 0.5 |
Leve alegría |
Apropiada |
Leve lentitud y/o torpeza |
0.5 – 1 |
Alegría,
menor juicio,
menor concentración
|
Desinhibición social |
Lentitud,
torpeza, disminución del campo visual |
1 - 1.5 |
Emociones inestables,
confusión
|
Descontrol (mal genio),
agresividad
|
"Lengua detrapo",
andar tambaleante,
visión doble |
1.5 – 2 |
Incoherencia,
tristeza,
rabia
|
Mayor descontrol,
mareo / vómitos |
Dificultad
para hablar y caminar |
2 – 3 |
Escasa conciencia |
Apatía e inercia.
Incontinencia de esfínteres |
Incapacidad
de hablar y caminar |
3 – 4 |
Coma (inconciencia) |
Ausente |
Ausencia
de reflejos y sensibilidad |
¿De qué dependen los efectos del alcohol?
Como mencionábamos antes, las personas se comportan de maneras muy distintas cuando beben alcohol, incluso en las mismas proporciones. O hasta una misma persona puede comportarse de distinta manera en oportunidades diferentes. Algunos de los factores que influyen en estos cambios son:
Características personales
» La edad, el estado físico, el peso, la cantidad de alimentos en el estómago, el tipo de personalidad y los antecedentes familiares influyen en la manera en que el alcohol afecta la conducta de cada persona.
Circunstancia
» El lugar donde se bebe, con quién se bebe y la ocasión en que se hace, inciden en la conducta del bebedor.
Estado de ánimo
» Las expectativas, los motivos y las emociones que se tienen para beber influyen en el comportamiento de la persona que ingiere alcohol. Una persona que ha ingerido una cantidad moderada de alcohol, en general, se pone más alegre, más audaz y más desinhibida de lo que habitualmente es.
¿Qué pasa a la larga cuando se consume alcohol en exceso?
El doctor Luis Caris, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, explica que beber en exceso puede traer consecuencias
A nivel laboral:
» Retraso frecuente de la llegada al trabajo
» Ausencia recurrente los días lunes
» Lentitud, torpeza y escasa eficiencia
» Desapariciones frecuentes del puesto sin justificación previa (ausentismo por enfermedades menores como catarros, gripes o trastornos gastrintestinales)
A nivel físico:
» Envejecimiento prematuro
» Deterioro del juicio
» Pérdida de la memoria e incapacidad para concentrarse
» Alteraciones inmunológicas
Consumo crónico:
» Reduce en a lo menos 20 años la vida de las personas que abusan de él con alta frecuencia y en cantidades de más de dos o tres tragos cuando beben.